Confesor que visitas hijas, desde aquí te marco por padre de familias.
Los gitanos no quieren a sus hijos con buenos principios.
Padre, que me ahorcan; hijo, a eso se tira.
Enfermedad a plazo fijo, señal es de nuevo hijo.
A padre avaro, hijo pródigo.
El rico no pierde sino el alma, y las hijas de los pobres.
Los hombres, a la vejez, tornan a la niñez.
Buena fiesta hace Miguel, con sus hijos y su mujer.
Besos y abrazos no hacen niños, pero tocan a vísperas.
Cada hijo de vecino tiene sus hechos por padrino.
Nuestros padres, a pulgadas, y nosotros, a brazadas.
Está como padre, que le llevan la hija.
El padre para castigar y la madre para tapar.
El que tiene hijos vive como un perro y muere como un hombre; y el que no los tiene, vive como un hombre y muere como un perro.
Madre acuciosa, hija vagarosa.
El que no tiene mujer, bien la castiga, y el que no tiene hijos, bien los cría.
Por la muerte de hijo no se descompone la casa.
Más vale dejar a tu hijo con mocos que cortarle las narices.
En este mundo jodido el hijo regaña al padre y la mujer al marido.
El que duerme con niños amanece mojado.
Besando al niño, a su madre le hace un cariño.
Tantos son nacidos, tantos son queridos.
El andar de la madre, tiene la hija. Siempre salen los cascos a la botija.
Si tienes hijas, comerás buñuelos.
Brasa trae en su seno, la que cría hijo ajeno.
Casadita y con hijos te quisiera ver, que doncella y hermosa cualquiera lo es.
Un padre puede mantener diez hijos, diez hijos no pueden mantener a un padre.
No tenéis más parte en el hijo, que el diablo en el paraíso.
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
El que tenga un hijo majadero, que lo ponga campanero.
Mi mama me manda a mi y yo mando a mis hermanitos.
Gástate en juerga y en vino lo que has de dar a los sobrinos.
La tonsura el padre se las deja a los hijos.
Como es el padre, así es el hijo.
Los esposos descuidados echan a perder la casa.
A la hija de tu vecino, límpiale el moco y cásala con tu hijo.
Acuérdate, nuera, de que también serás suegra.
Los hijos del herrero no tienen miedo a las chispas.
Suegra, nuera y yerno, la antesala del infierno.
El niño sin hacer trabajo, da mucho trabajo.
La verdad sale en boca de los niños.
Tanto quiso el demonio a sus hijos, que les sacó los ojos.
A nadie le huelen mal sus pedos, ni le parecen sus hijos feos.
Monja de Santa Irene, que en brazos llevas el nene.
Madre, ¿qué cosa es casar?. Hija: hilar, parir y llorar.
Entre padres y hermanos no metas tus manos.
Al hijo de la hija, métele en la vedija; al de la nuera, dale pan y échale fuera.
Hijo fuiste, padre serás, como lo hiciste así te harán.
Dame un pijo y te traeré un hijo.
Hijo no habemos y nombre le ponemos.