Para vivir con alegría, hijos sanos y hacienda en medianía.
Muchos hijos, riqueza do pobre.
Hijos tienes, nueras tendrás, cuando te descuides en la calle te verás.
Dios no desampara a sus hijos.
De padres cantores, hijos jilgueros.
Nunca vi mayor afán, que muchos hijos y poco pan.
El año que viene de suerte, la mujer pare los hijos de otro.
Hacer hijos da gusto, pero de darles de mamar me asusto.
La hija a quien la pidiere, el hijo se mirará a quién se dará.
Nobleza y cariño, los hereda el niño.
Quien hijos ha, no reventará.
Entre padres e hijos no metas los hocicos.
Hijo de mi hija, mi nieto será; hijo de mi hijo, Dios lo sabrá.
De tus hijos solo esperes lo que con tu padre hicieres.
Dos hijas y una madre, tres demonios para un padre.
Casa a tu hijo con su igual, y no hablaran mal.
El amor y el niño, donde les muestran cariño.
Hasta las hienas quieren a sus hijos.
Buenas son ovejas, si hay muchos hijos para ellas.
Tres hijas y una madre, cuatro diablos para el padre.
No hay pesares ni regocijos en la casa donde no hay hijos.
Niños Los de pequeños, que no hay castigo después para ellos.
Cazador de Galgo, escopeta y hurón, no reñirán sus hijos por la partición
Abracijos no hacen hijos, pero son preparatijos.
Los hijos del oidor que murió están más muertos que el oidor.
El hijo borde y la mula cada día se mudan.
El hijo que quieras más, ése se te irá en graz.
El hijo muerto, y el apio al huerto.
El hijo que está en casa no es estimado por los padres.
Hijos y duelos nos hacen gastar pañuelos.
Inútiles platicas e inútiles libros, ni las tengan tus hijas, ni los lean tus hijos.
Donde hay cariño, allí va el niño.
Hijos criados, duelos doblados; y casados, redoblados.
Los niños, ni ocultan mentiras, ni callan verdades.
A la hija mala, dineros y casalla.
O todos hijos de Dios o todos hijos del diablo.
Buenas costumbres y dineros, hacen de los hijos caballeros.
El hijo que sale al padre, saca de duda a la madre.
A la hija casada sálennos yernos.
Al potro y al niño, con cariño.
Hijo solo, hijo bobo.
La necesidad hace parir hijos machos.
Los hijos cierran los oídos a los consejos y abren los ojos a los ejemplos. Fernando Monzón.
Mala es la guerra para los que tienen un hijo en ella.
Hijas, el que pleitea no logra canas ni quijadas sanas.
Para librar a vuestros hijos de esos vicios y calamidades haced que desde niños se den a la virtud y trabajos.
Al que Dios no le da hijos, el diablo le da.
Cada cual es hijo de sus obras.
Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
Heredad por heredad, una hija en la vieja edad.