Tal hora el corazón brama, aunque la lengua calla.
Dios da las nueces, pero no las parte.
Labrador, trabaja y suda que Dios te ayuda.
Uno hizo la calza, y otro se la calza.
El que rompe viejo, paga nuevo.
Manos que trabajan, no son manos, sino alhajas.
Caballo chiquillo, siempre potrillo, caballo grande aunque no ande.
Te paso la pala diego
Casado a los cincuenta, no llegarás a los sesenta.
A la mejor cocinera, se le ahuma la olla.
El que tiene caridad y un alma pura, de las fallas ajenas no murmura.
Por San Simon y Judas, saben más ricas las uvas.
Romero y tomillo, en el campo los pillo.
Ya muerta la burra, vino la albarda.
No hay más amigo que Dios y el duro en la faltriquera.
A dos palabras tres porradas.
Donde castañas se asaron, cenizas quedaron.
Llanero no bebe caldo ni pregunta por camino.
Que el agua es mejor que el vino, lo dice solo el pollino.
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
Cuantos más numerosos los abogados, más largo el proceso; cuanto más numerosos los médicos, más corto el proceso.
Inclinar la balanza.
Al roble no le dobles.
Más vale bulto de muchos que esfuerzo de pocos.
Hormigas en ringlera, o temporal o sequera.
Quisiera ser una lágrima para nacer en tus ojos, vivir en tus mejillas y morir en tus labios.
Cada uno estornuda como Dios le ayuda.
El vino ha ahogado a más hombres que el mar.
El borriquito delante, para que no se espante.
Cuenta y razón conserva amistad.
El rocín a la crin, y el asno, al rabo.
La pasión embellece lo feo
El poco comer y el poco parlar no hizo nunca mal.
Lo que escatimes a tu mujer, no lo gastes en beber.
Cuervo con cuervo, no se quitan los ojos.
Razonar para reñir, es cosa de reír.
Romería de cerca, mucho vino y poca cera.
Cuando hablares, cuida qué, cómo y de quién, dónde, cuándo y con quién.
De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.
Con quien es cara de dos haces, ni guerras ni paces.
El otoño de lo bello, es bello.
Llave puesta, puerta abierta.
Nada sabe su violín y todos los sones toca
La enfermedad se siente, pero la salud no.
Hoy que tengo para pan, ya no tengo dientes.
Quien tiene el estómago lleno, dice: ayunemos.
Ratones, arriba, que no todo lo blanco es harina.
En luengo camino y en cama angosta se conoce a los amigos.
En noche oscura y sin vela "churrias y dolor de muelas".
Fantasía y pobreza, todo en una pieza.