El que del campo viene, cenar quiere.
Novia para siempre, mujer para nunca.
Casa que a viejo no sabe, poco vale.
Zanahorias pequeñas trae la huerta ahora que el hortelano esperaba de arroba.
Volverse humo.
Cada cual cuenta de la feria como le va en ella.
Cuando estamos buenos, damos consejos a los enfermos.
Al que quiera saber, mentiras a él.
Callos y caracoles, no es comida de señores.
El alcalde de mi pueblo, ¡qué burro tiene que ser!, para mandar en nosotros, que semos más burros que él.
El guayabo más le asienta, a aquel que paga la cuenta.
El temor del Señor prolonga la vida, pero los años del malvado se acortan.
No por moreno es feo, es más hace crecer el deseo
Al saber lo llaman suerte.
Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo pequeñas cosas, puede cambiar el mundo.
Más vale comer pan con amor, que pollo con dolor.
A celada de bellacos, más vale por los pies que por las manos.
Más vale prevenir que tener que lamentar.
Saber amar es mucho saber.
La mentira produce flores, pero no frutos.
Amor con hambre, no dura.
Al freír, será el reír y al pagar será el llorar.
Cuando el vil está rico, no tiene pariente.
El que mucho ofrece, poco da.
El comedido sale jodido.
El perro viejo cuando ladra da consejo.
Quien milagros busca, con el diablo se topa.
A buen andar o mal andar, comer y guardar.
Quien te ha visto y quien te ve.
Loca está la oveja que se confiesa con el lobo
Tripas llevan piernas.
Los que de veras buscan a Dios, dentro de los santuarios se ahogan.
Te pido hojas y me traes ramas.
Cuando bebas agua, recuerda la fuente.
El recurso más eficaz para ahorrar dinero es el trabajo.
La oración de Zumaque: para trbajar no te mates.
El que no trabaja no come.
Luce y reluce el buen vino, en buen vaso cristalino.
Tiempo pasado traído a la memoria, da más pena que gloria.
Borrón y cuenta nueva.
Ni puta seas, y hagas las semejas.
En casa del albañil, goteras mil.
La gallina de mi vecina siempre es más gorda que la mía.
Mallorquina, puta fina
Burro empinado, por hombres es contado.
Predicar con el ejemplo es el mejor argumento.
Donde manda el amo se ata la burra.
Tiempo pasado, con pena recordado.
Año bisiesto, echan en ganados el resto.
Por San Lucas, bien saben las uvas.