Hijos crecidos, trabajos llovidos. Hijos casados, trabajos doblados.
El mejor adorno es, la modesta sencillez.
Esquílalas pero no las desuelles
Lancha La no pasa en balde.
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.
Ser un mordedor de pilares
La gracia de cada refrán, es decirlo en el momento y el lugar en donde van.
Quien canta, su mal eta.
Nuestro gozo en un pozo.
Todo lo mudable es poco estimable.
Habla Marta y responde Justa; una puta a otra busca.
Si quieres hacer reír a Dios, ¡Cuentale tus planes!.
Con la verdad como compañía se va a todos los sitios, incluso a prisión.
Hay mucho que ganar y poco que perder.
Toma el tiempo conforme viene, pues otra cosa no puedes.
La mujer y la sartén en la cocina es donde están bien.
Adiós, Blas y que Dios te lo pague, ya te vas.
Nunca se olvidan las lecciones aprendidas en el dolor.
Más puede diligencia que ciencia.
Navegar contra el viento es perder el tiempo.
Llora tus penas y deja las ajenas.
No hay sábado sin sol, ni mocita sin amor, ni viejo sin dolor.
Amigos, amigos, pero la cebada a dos reales.
Amor y señorío, no quieren compañía.
El que tonto nace, tonto muere.
La mula y la mujer son malos de conocer.
Cada uno es para si y Dios es para todos.
El honor es como un largo camino sin retorno, como un perfume de olor inaccesible.
Cada casa es un mundo, y cada cabeza una alcancía.
La fantasía, de hecho, es la cara oculta y secreta de la realidad
Tiempo pasado traído a la memoria, da más pena que gloria.
En mi huerto te crié, de tu fruto nunca comí, los milagros que tú hagas, que me los cuenten a mí.
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
Cada hombre lleva un loco dentro, y cada mujer un ciento.
Todos desnudos nacemos, aunque vestidos nos vemos.
El que siembra, cosecha.
La hermosura, revuelta, mas la fea, ni compuesta.
Toda virtud está siempre entre dos vicios
La mujer que no dice que sí, no vale un maravedí.
Hasta que el cuerpo aguante.
De los nublados sale el sol y de las tormentas, la bonanza.
Palabra suave llegar al alma sabe.
La puerca tira del tapón
Nunca te apures para que dures.
Molinero de viento, poco trabajo y mucho dinero.
Fe y verdad, en el cielo se sabrá.
Durar menos que un caramelo a la puerta de una escuela.
La mujer y las tortillas, calientes han de ser.
Es fácil cambiar el curso de los ríos y las montañas, pero difícil cambiar la naturaleza de un hombre.
Lo que para unos es triaca, para otros es caca.