Si deseas amor verdadero, aprende a amarte.
Cada uno habla de la feria, según le va en ella.
Más claro, agua.
Boda de hongos, llámala bodorrio.
Nadie es tan viejo que no piense vivir otro año.
Al buen amar, nunca le falta que dar.
Los hijos de mis hijas, mis nietos son. Los de mis hijos, sábelo Dios.
El orgullo y la pobreza están hechos de una pieza.
La gotera dando y dando, la piedra va perforando.
El que está a las duras, está a las maduras.
El amor es una hierba espontánea
Son fáciles todas las cosas que se hacen con voluntad.
El vino comerlo, y no beberlo.
El buen hombre vale más que las grandes riquezas.
Más cura el tiempo que soles y vientos.
Quien mucho desea, mucho teme.
Heredar hace medrar; que no trabajar.
Se necesita viajar mucho hasta que el hombre crudo alcanza su madurez.
Vale más pan con amor que gallina con dolor.
La menta, el amor aumenta.
La mujer, hermosa y la galga, golosa.
Charlando y andando, sin sentir se va caminado.
Belleza a los sesenta, doila al diablo.
Las desgracias vienen juntas, y las gracias muy espaciadas.
Escucha el viento... que inspira
Una hierba es una planta cuyas virtudes esperan para ser descubiertas.
No importa lo el ancho y lo grueso, sino lo que dura tiezo...
La enfermedad entra por la boca y la desgracia sale de la boca.
De la continua lección nace la ciencia.
Refranes y consejos todos son buenos.
Cien refranes, cien verdades.
De las aguas mansas, líbrame Dios mío.
Bodas y aguas, como son guiadas.
Los ojos se han hecho para ver, las manos para tocar.
Por carne, vino y pan, deja cuantos manjares han.
La práctica hace al maestro.
Todas las cosas tienen un fin, excepto las salchichas, que tienen dos.
La gloria no estriba en no fracasar nunca sino en levantarse cada vez que caigas.
Las palabras mueven, los ejemplos arrastran.
Al avaro, es tristeza hablarle de largueza.
Los mejores bienes, en ti mismo los tienes.
No hay más amigo que Dios y el duro en la faltriquera.
La mujer casada y honrada, la pierna quebrada.
Escucha el silencio... que habla.
Un hombre puede lo que sabe
Juramentos de amor se los lleva el viento.
El papel puede con todo.
El amor es una flor demasiado preciosa para ser cortada
El joven para obrar y el viejo para aconsejar.
La risa hace buena sangre