Abril, lluvias mil.
La vieja escarmentada, pasa el río arremangada.
A quien mucho se apresura, más el trabajo le dura.
El aprendizaje es un tesoro que seguirá a su dueño a todas partes.
Amor y guerra tienen batallas y sorpresas.
Las enfermedades son el impuesto que se paga por los placeres prohibidos.
Mi secreto, en mi pecho.
Muerte, no te me Achégate, que estoy temblando de miedo.
El amor es como el agua que no se seca.
Confianza, en Dios y en que sea gruesa la tabla.
En chica casa y en largo camino se conoce al amigo.
Una mujer es como un puro: hay que encenderla a menudo.
La libertad es un pan bien cocido
La mayor ventura, menos dura.
Amor de niña, agua en cestillla.
A la moza y a la mula, por la boca le entra la hermosura.
Más ordinario que un sapo en un acuario.
Toda desgracia es una lección.
El que tiene hijos vive como un perro y muere como un hombre; y el que no los tiene, vive como un hombre y muere como un perro.
El temor del Señor prolonga la vida, pero los años del malvado se acortan.
Para poca salud, más vale morirse.
La vejez empieza cuando los recuerdos pesan más que las esperanzas.
El destino baraja, nosotros jugamos.
Agua limpia de fuente viva.
El aprender es amargura; el fruto es dulzura.
La mujer y el sacristán, de la tierra sacan el manjar.
Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita.
Nadie puede huir de lo que le ha de venir.
Nadie, ladrando a la luna, alcanza amor ni fortuna.
Panal de miel las palabras amables, dulzura para el alma y medicina para el cuerpo.
Lo que cada uno vale, a la cara le sale.
El dinero y el amor son dos cosas que no se pueden ocultar.
En el ánimo moran continuamente la felicidad y la infelicidad. De vez en cuando salen a dar un paseo
Trabajar es virtud; pero trabaja tú.
El amor es como una planta trepadora que muere si no tiene nada a qué agarrarse
La mentira y la verdad no pueden vivir en paz.
Estudia en tu juventud, disfruta en tu madurez.
Cuento y camelo, mucho hay y poco vemos.
Para aprender, perder.
La respuesta mansa, la ira quebranta.
La ilusión del cazador, a una mentira otra mayor.
Querer y no querer, no está en un ser.
Donde muera una ilusión, siempre nace una esperanza.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
La ventura es paño que poco dura.
De todos los bienes somos avarientos, menos del tiempo.
Casa hecha y mujer por hacer.
Nada puede dar quien nada tiene.
Juramentos de amor y humo de chimenea, el viento se los lleva.
A la muerte ni temerla ni buscarla, hay que esperarla.