Recogemos solo la felicidad que hemos dado a manos llenas, sin pedir nada a cambio
Lo que se da no se quita.
Nadie se muere un minuto antes.
Al que fortuna lo viste, fortuna le desnuda.
Todo tiene su precio, pero hay precios que no merece la pena pagar.
Juan Segura vivió mucho años
Amor nunca dice basta.
La verdadera amistad es inmortal.
Como es la madre, así es la hija.
La mujer y la burra, iguales de testarudas.
El mundo es de la gente activa
La mentira dura hasta que la verdad florece.
El que vive prevenido, nunca sufre decepciones.
Todo lo bueno o es pecado o engordaTodo lo que brilla no es oro
Basta un minuto para hacer un héroe, pero es necesaria toda una vida para conseguir un hombre de bien
Cuando Marzo marcea, la vieja en el "jogarín" se mea.
El vino y la mujer, el juicio hacen perder.
Ni de las flores de Marzo, ni de la mujer sin empacho.
La sinceridad viene del alma y se lee en el rostro de los sencillos
El que nada no se ahoga.
El amor y el odio son las dos caras de la misma moneda.
El beber es el placer, y el pagar es el pesar.
¡Oh suerte injusta!. Al rico se le muere la mujer y al pobre la burra.
Vivo, serás criticado, y muerto, olvidado.
Dame para elegir y me darás para sufrir.
Acude a tu oficio, que todo lo demás es vicio.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
Lo que del corazón rebosa, sálese por la boca.
La suerte es para quien es, y no para quien la desea.
El secreto de tu vecino,te lo dirá un porrón de vino
Dineros me dé Dios; que con mi poco saber me aviaré yo.
Los hijos son lo que la madre quiere.
Más maestra es la adversidad que la prosperidad.
Los pecados de la juventud se pagan en la vejez.
Más ordinario que una monja en guayos.
La experiencia es a veces dolencia.
El amor hace pasar el tiempo; el tiempo hace pasar el amor.
Las arrugas son la tumba del amor
El tiempo es un remedio que todo lo cura.
Una visita larga, ¿a quien no carga?.
El tabaco, el vino y la mujer, al hombre echan a perder.
Acuéstate como la gallina y levántate como el marrano y vivirás siempre sano.
Si tú entiendes, las cosas son como son; si tú no entiendes, las cosas son tal como son.
Ni fíes, ni porfíes, ni arriendes y vivirás bien entre las gentes.
Todo amor tiene su gasto
La mejor suegra, la muerta.
Bien vivió quien bien se escondió.
Hay algo más en ello que un arenque vacío
La felicidad consiste a menudo en el arte de saberse engañar
Buena cara y malos hechos, a cada paso los vemos.