Si el hombre se lanza a buscar el éxito en la ejecución de un momento, lo anula.
La mujer en la cocina es una mina.
Quien no arrisca, no aprisca.
El amor y la luna se parecen: menguan cuando no crecen.
Solo los pies del viajero saben el camino.
El sabio siempre quiere aprender; el ignorante siempre quiere enseñar.
Buenas acciones valen más que buenas razones.
El fraile, la horca en el aire.
Refrán de palo, refrán de fuego.
En tus apuros y afanes, acude a los refranes.
Nadie se puede evadir de lo que está por venir.
Lengua de vieja cuentera, corta más que una barbera.
El Abad de Compostela, que se comió el cocido y aún quiso la cazuela.
Difunto que hace tanto bien, requiestcant in pace, amén.
Haz lo que debes y no lo que quieres.
A nuevos tiempos, nuevos usos.
Ni compres mula coja pensando que ha de sanar, ni te cases con puta pensando que ha de cambiar.
El que ríe de lo que desconoce esta en el camino de ser un ignorante.
No saber qué hacer con las manos y los pies.
A carnicera por barba, y caiga quien caiga.
Te paso la pala diego
Ayúdate que Dios te ayudará.
Vejez y mala salud remedian las faltas de la juventud.
De una espina, nace una rosa.
Nadie sabe lo que hay en la olla más que la cuchara que la mueve.
Puta me veas y tú que lo seas.
La mujer y la guitarra, antes de usarla, templarla.
A cada santo le llega su día.
Mujeres y vino hacen que los hombres pierdan el tino.
Boca abierta, dientes de oro.
Nadie se acuesta sin aprender cosa nueva.
Toma a un hombre por la palabra y a una vaca tómala por los cuernos.
Mira hacia el sol, pero no des la espalda a la tormenta.
El agua es blanda y la piedra es dura; pero gota a gota, hace cavadura.
Amigo de todos, loco con todos
Cara sin dientes, hace a los muertos vivientes.
Tres al saco y el saco en tierra.
No busques en el amigo riqueza, ni nobleza, sino buena naturaleza.
La ciencia es locura, si no gobierna la locura.
Quien bien te quiere, te hará sufrir.
Un gran hombre comparte lo que tiene con los demás.
Araña ¿quién te arañó? Otra araña como yo.
La rubia de la panadera, que con el calor del horno se quiere poner morena.
El sol de Marzo, da con el mazo.
Quien te quiere, te aporrea.
No está muerto, quien pelea.
Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
Remienda paño y pasarás año.
En la vivienda del pobre la casa siempre es enorme.
Comamos lo tuyo, bueno y santo, que de lo mío no tengo hambre.