El mugido de un buey tirando la carreta, presagia la muerte de un vecino.
Todos nos morimos, en el truco teniendo el as de espadas o el cuatro de copas, todas las cartas van al mismo mazo.
Más vale oler a asno que a muerto.
Hasta la muerte, anda con pie fuerte.
Para poca salud, más vale morirse.
¿De quién es el majuelo?. ya se sabrá cuando muera mi abuelo.
Nadie se muere dos veces.
El que a cuchillo mata a cuchillo muere.
Mal habiendo y bien esperando, morirme he triste y no sé cuando.
Las penas no matan, pero ayudan a morir.
A quien se casa viejo, o muerte o cuernos.
Esperanza que consuela, que no muera.
Quien se va lejos, vivo está y le tienen por muerto.
Las tres ces que matan a los viejos: caída, cólico o cursos.
A burro muerto, la cebada al rabo.
Quien está presente sigue viviendo; quien se ausenta lo tienen por muerto.
Cenas, y penas, y Madalenas, y soles, matan a los hombres.
El conejo y el ruin, donde nace quiere morir.
A los viejos les espera la muerte a la puerta de su casa; a los jóvenes les espera al acecho.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
La ausencia mata el amor o centuplica su ardor.
El que a hierro mata , a hierro muere.
La letra mata, el espíritu vivifica.
Entre la cuna y la sepultura no hay cosa segura.
El que bien vive y santamente, antes de tiempo ve la muerte.
Cuando el viejo no bebe, cerca está de la muerte.
Casamiento y mortaja del cielo bajan.
Cavas tu tumba con los dientes.
A espaldas vueltas, memorias muertas.
Quien muere pobre, no muere antes de tiempo.
No hay ausencia que mate, ni dolor que consuma.
Ni boda sin canto, ni mortuorio sin llanto.
A tuerto o a derecho, nuestra casa hasta el techo.
Vivir es morir lentamente.
Calenturas otoñales, o muy largas o mortales.
Ni mueras en mortandad ni juegues en Navidad.
El más cruel fastidio, no vale un suicidio.
El que muere en Lunes mal empieza la semana.
Vieja que cura, te lleva a la sepultura.
El que antes muere, antes lo entierran.
En el país de ciegos, el tuerto es rey.
Lo que me debe Juan no me lo puede pagar; pero si se muriera, menos pudiera.
Mujeres y malas noches matan a los hombres.
Muerto el perro, se acaba la rabia.
Sustos y disgustos matan a muchos.
Por la noche juju y por la mañana burra muerta.
Quien te toca y se chupa los dedos, si te mueres, te comerá
Ausentes y fallecidos, ni éstos bien amados, ni aquellos bien venidos.
Araña muerta, visita cierta.
Que no llegue la medicina cuando el enfermo ya se murió.