Azotando el cuerpo de la mujer se ajusta su virtud
Cuatro cosas tenemos en mayor cantidad de lo que creemos: enemigos, deudas, años y pecados.
La bebida despinta al barniz y descubre al hombre.
Lo que Dios da, bendito está, cuando no es "calamidad".
A falta vieja, vergüenza nueva.
Para el peor rey, el mejor profeta. Para el peor pecado, el mejor mensaje.
Puro sombrerito de Esquipulas, lleno de mier...
De chica candela, grande hoguera.
Hacerle a uno la pascua.
La zorra, por la cola.
Toma a un hombre por la palabra y a una vaca tómala por los cuernos.
Casa con dos puertas, mala es de guardar.
Prometer, prometer hasta meter, y una vez metido, nada de lo prometido.
La vida del puerco, corta y gorda.
En ausencia de la bella, sus encantos van con ella.
Al alcornoque no hay palo que le toque, sino la encina, que le quiebra la costilla.
Del viejo, el consejo; y del rico el remedio.
Las dichas enviadas por Dios no despiertan al que duerme.
Desnudo naci, desnudo me hallo; ni pierdo ni gano.
El mundo está vuelto al revés
Agua fina saca la espina.
La mujer maluca abajo tiene el azúcar.
Para el culo de una mujer y la mano de un barbero, siempre es Enero.
La desesperación convierte a un hombre infeliz en un hombre débil
Bueno es caer para más valer.
Voz del pueblo, voz del cielo.
Lengua malvada corta más que espada.
El que antes de su muerte ha plantado un árbol, no ha vivido inútilmente.
De quien te habla y no te mira mientras haces alguna cosa espérate la traición.
O follamos todos o tiramos la puta al rio.
Arco en el cielo, agua en el suelo.
El que a orilla del río mora, mucho bebe y mucho llora.
Patrimonio conjunto de bienes, matrimonio conjunto de males.
Si la mozuela fuere loca, mueve las manos y calla la boca.
Frio, frio, como el agua del rio.
Riñen los ovejeros y perecieron los quesos.
La venganza es repudiable, pero tiene algo agradable.
Pasión tapa los ojos a la razón.
La mujer buena, inapreciable prenda.
Los justos no tropezarán jamás; los malvados no habitarán la tierra.
A la fea, el caudal de su padre la hermosea.
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
Debajo de la mata florida, está la culebra escondida.
Entre un pastor y una garrota, no pasa la bota.
Como la moza del abad, que no cuece y tiene pan.
Septiembre, o seca las fuentes o se lleva los puentes.
Ocho de invierno y cuatro de infierno.
La mariposa nocturna se precipita al fuego.
El pastor ruin, por no dar un paso, tiene que dar mil.
De luengas vías, luengas mentiras.