Todo amor tiene su gasto
Si pierdes el caballo puedes recuperarlo;pero si pierdes la palabra, es para siempre.
Leña verde y gentejoven, todo es humo.
Esto no termina hasta que se acaba.
¡Palabra!, dijo la loba a la cabra.
La fortuna es madrina de los necios.
Ahogarse hasta en un vaso de agua.
Boda mojada, novia afortunada.
El trigo y la mujer a la candela parecen bien.
Amigo tarambana, el que lo pierde, gana.
El que se enfada en la boda, la pierde toda.
La venganza es el platillo que sabe mejor frío.
Cartas de ausentes, cédulas son de vida.
No alabes el día hasta que haya llegado la tarde; no alabes a una mujer hasta su pira; no alabes una espada hasta haberla probado; no alabes a una doncella hasta que se haya casado; no alabes el hielo hasta haberlo cruzado; no alabes la cerveza hasta haberla bebido.
Hasta la belleza cansa.
Ciertas son las trazas, después de las desgracias.
La gota que derramó el vaso de agua.
Hay señor mándame todo percance, mándame males añejos; pero lidiar con pendejos, no me lo mandes señor.
El perro con rabia, de su amo traba.
El tiempo es padre de la verdad y a relucir la sacará.
De los vanos temores nacen todos nuestros daños.
Dar una fría y otra caliente.
Jugar y nunca perder, no puede ser.
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
La mula con mataduras, de lejos ve venir las urracas.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
Del santo me espanto, del pillo, no tanto.
En el mundo no hay banquete que no tenga fin.
Ve tu camino para no tropezar.
Beber, hasta la hez.
Cuanto más violento es el amor, más violento es el dolor
La liebre a la carrera y la mujer a la espera.
Amistad de boca, larga parola y cerrada la boca.
Ruego de grande, fuerza es que te hace.
El amor y los celos, hermanos gemelos.
Al que da y quita le sale una jorobita.
Perdona el error, pero no lo olvides.
Dulce y vino, borracho fino.
Gota a gota, la mar se agota.
Donde reina la mujer, el diablo es primer ministro.
Cuando una desgracia amaga, otras vienen a la zaga.
Ni sábado sin sol, ni moza sin amor.
A fraile no hagas cama; de tu mujer no hagas ama.
La carne está pronta y el cuchillo no corta.
El beso es al amor lo que el rayo al trueno.
Para el bien, de peña; para el mal, de cera.
Orden y contraorden, desorden.
Donde no hay harina todo es mohína.
Más vale color en la cara que dolor en el corazón.
A veces los buenos nadadores se ahogan, y los mejores jinetes caen del caballo.