El que coge el mal por su mano, que vaya al infierno a quejarse.
Por San Fermín, el calor no tiene fin.
Corazón que no tiene placer, cagaos en él.
La vida es así, y el día es hoy.
Después de la risa viene el llanto.
La noche para pensar, el día para obrar.
Pelean los toros, y mal para las ramas.
Del desconsuelo al consuelo no va ni un pelo.
Madre e hija caben en una camisa; suegra y nuera, ni en una talega.
Dios le da una lombriz a cada pájaro, pero no se la lleva hasta el nido.
Si se dejan abiertas las puertas, los cerdos correrán al trigo
Bolsa, mujer y espada, no quiere andar prestada.
El amor y el reloj locos son.
Mal de muchos, epidemia.
Las furias de Celestino, no me importan un comino.
Ira, miedo y celos fieros, son muy malos consejeros.
El ofrecer no empobrece, es el dar lo que aniquila.
Como la noche al día, el pesar a la alegría.
Solo el mudo no cuenta mentiras.
A raposa durmiente, no le amanece la gallina en el vientre.
Hasta que el cuerpo aguante.
La avaricia es la mayor de las pobrezas.
La mierda, cuanto más se mueve más huele.
Nunca te metas con una más jodia que tu; porque se joden los dos.
Palos por que bogas, palos por que no bogas.
La envidia es carcoma de los huesos.
Mear claro y recio deja al médico por necio.
A cada puerta, su dueña.
Al enemigo, ni agua.
Criar un hijo cruel es preparar el propio infierno
Mas vale vergüenza en cara que dolor de corazón.
Quien ama la guerra, no quiere la paz.
Lleno está el infierno de buenas intenciones.
Donde hay hambre, las tripas cantan.
La casa caída, el corral agrandado.
Casamiento por amores, no darán fruto esas flores.
Donde no se gana nada, algo se va perdiendo; por lo menos, el tiempo.
A las penas y al catarro, hay que darles con el jarro.
Al vino y a la mujer, por el culo a poder ser.
De perdidas al río.
Ni puta sin amigo, ni huerta sin cabrahigo.
El cazador que habla demasiado, va a casa de vacío dio.
Cualquier hombre, hasta el más serio, antes cornudo que en el Cementerio.
El amigo no es conocido hasta que está perdido
Humo y mala cara, sacan a la gente de casa.
Quien duerme diez horas, a la vejez llora.
Del mal vino, buena borrachera.
Confesión hecha, penitencia espera.
Más aburrido que un mico en un bonsái.
Cuando hay para carne, es vigilia.