Casa sin hijos, higuera sin higos.
No es lo mismo llamar al Diablo, que verlo venir.
No hay bicho tan raro como el hombre avaro: para más guardar y tener, se muere por no comer.
Madre no viste, padre no tuviste: diablo te hiciste.
Tres hijas y una madre, cuatro diablos para el padre.
Con rabia el perro, muerde a su dueño.
Bueno es tener amigos, aunque sea en el infierno.
A tu Dios y Señor, lo mejor de lo mejor.
El diablo es puerco.
A Dios rogando y con el mazo dando.
El papel que se rompa él.
Cuando el sauce se muere la primavera está a punto de llegar
Juramento, juro y miento.
En una fina no deben faltar un viejo y un burro, pero que el viejo no sea tan burro, ni el burro tan viejo.
En vez de ella, bien quisiera la mujer, que uno pariera.
El pícaro y el villano, la pagan tarde o temprano.
Estar armado hasta los dientes
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
Amar a todos, temer a Dios tan solo.
El indio no mata, lo que mata es la flecha.
Todo el mundo quiere llegar a la vejez, pero a nadie le gusta que le llamen viejo.
Por la Encarnación, los últimos hielos son.
De San Martín en adelante ya no hay diablo que aguante.
Por fornicar y andar desnudo no matan a ninguno.
La envidia acorta la vida.
Dios da pan a los que no tienen dientes.
De las carreras nada queda, solo el cansancio.
En las damas el desdén, es algo que parece bien.
Boca que no habla, Dios no la oye.
No hay mejor palabra que la que está por decir.
Hombre es hombre y al "contao", da su bote y cae "parao".
Lengua del mal amigo más corta que cuchillo.
A quien teme a Dios de los cielos, nada le asusta debajo de ellos.
Quien se venga encontrará la venganza de los dioses
Descuelga al ahorcado y por él serás colgado.
Dos perros difícilmente se ponen de acuerdo sobre el mismo hueso
Salud y pesetas y lo demás son puñetas.
También de dolor se canta, cuando llorar no se puede.
De vaca vieja, novilla brava.
El regalo del mal hombre no trae consigo nada bueno.
A la mujer y a la viña, el hombre la hace garrida.
Alábate pato que mañana te mato.
Nosotros, perros de casa, hemos matado a la liebre, dice el perro faldero.
Quien no puede tener la pulpa, se contenta con el hueso.
Más vale ser pobre que estar enterrado.
Doncellita, ¿a quién querrás?. A quien me quiera llevar.
De dos bienes, el mayor; de dos males, el menor.
El mal trago pasarlo pronto.
Quien tiene miedo tiene desgracia.
Al hombre ocupado le tienta un solo diablo; al ocioso una legión.