Entre todos la matamos y ella sola se murió.
Las penas no matan, pero ayudan a morir.
A mal vivir, mal morir.
Gallo que canta al sol puesto, señal de muerto.
Más vale mala suerte y buena muerte que buena suerte y mala muerte.
Pendejo que al cielo va, lo joden también allá.
Quien mea claro y pee fuerte, enseña los huevos a la muerte.
¿Cuándo será el fin del mundo?. El día que yo muera.
Buena será tu suerte, si mueres antes de que llames a la muerte.
El que no muere en la guerra se resbala en la bañera.
Feliz es la muerte que antes que la llame viene.
Gallo cantor, acaba en el asador.
Agua del pozo y mujer desnuda, echan al hombre a la sepultura.
Al cielo nadie va con ojos secos.
Al que muere en el barco, le reclama el charco.
Contra el nacimiento y la muerte no hay remedio.
Cuando el tecolote canta el indio muere, esto no es cierto pero sucede.
De tus herederos, sé tu el primero.
Esta más grande la caja que el muerto.
Joven que nada duerme y viejo que siempre duerme, cercana tienen la muerte.
Lo que han de comer los gusanos, que lo disfruten los cristianos.
Más vale muerte callada que desventura publicada.
Mas vale tierra en cuerpo que cuerpo en tierra.
Muerto que no hace ruido, mayores son las súas penas.
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.
No hay nacimiento pobre ni muerte rica.
No lo hurta, lo hereda.
No vengas a asustar con el petate del muerto.
Para ese viaje no se necesitan alforjas.
Para ir al cielo primero hay que morir.
Para morirse, siempre hay tiempo.
Todos nos morimos, en el truco teniendo el as de espadas o el cuatro de copas, todas las cartas van al mismo mazo.
Todo tiene solución menos la muerte.
Solo el que carga el cajón sabe lo que pesa el muerto.
Aunque tengas mucha suerte, nunca juegues con la muerte.
Se hace pesado el muerto cuando siente que lo cargan.
Cuando más descuidado estás, viene la muerte y ¡zas!.
Del mal que el hombre teme, de ése casi siempre muere.
De morir hay mil modos; de nacer uno solo.
Donde no hay muerte, no hay mala suerte.
El asno solo en la muerte halla descanso.
En la paz y en la guerra, el que matan muerto queda.
No tengo gato, ni perro, ni velas en ese entierro.
Nadie se muere hasta que Dios quiere.
Ya ni en la paz de los sepulcros creo.
A la mar madera, y huesos a la tierra.
Al ausente, por muerto le da la gente.
Al cabo de un año más come el muerto que el sano.
Alegría y tristeza muerte acarrean.
Al que es de muerte, el agua le es fuerte.