Cosa prometida es medio debida, y debida enteramente si quien promete miente.
Hoy es el mundo; mañana es otro mundo
No seas amigo de los necios.
El de sabio corazón acata las órdenes, pero el necio y rezongón va camino al desastre.
Yo le digo que se vaya y él desátase las bragas.
Cuando Junio llega, prepara la hoz y limpia la era.
Ni gazpacho añadido, ni mujer de otro marido.
El ceder es a veces la mejor manera de vencer.
Con el tiempo todo se sabe, y con el tiempo todo se olvida y se deshace.
No se encuentra muy a salvo, piojo en cabeza de calvo.
Díjole la zorra al busto, después de olerlo: tu cabeza es hermosa pero sin seso.
Las firmes amistades se hacen en las mocedades.
Nadie come gallina gorda de mano ajena.
El mundo es de los audaces.
En sociedad enferma, individuo sano más raro que ave rara.
Vivir prevenidos, es de buen sentido.
Por andar recosechando otras milpas, cosechan las tuyas.
La mujer siempre es más lista que el hombre que la conquista.
Aunque sea fraile, le gusta el baile.
Hacerlo mal y excusarlo peor.
Las palabras se las lleva el viento, hasta que te las recuerdan por cientos.
Donde el corazón se inclina, el pie camina.
Dime caldero, que el caldero me llevo.
Esto vale lo que un ojo de la cara.
A cautela, cautela y media.
El vino casi es pan.
No hay cosa que no tenga su contra.
La zorra nunca se mira la cola.
Cada ratón tiene su nido y cada mujer su abrigo.
Ser pobre y rico en un día, milagro es de santa Lotería.
Oficial diestro, pronto se hace maestro.
No estreches la mano del hombre villano.
Nadie cava con tesón sino el dueño del hurón.
Las dilaciones son peligrosas.
Lambiendo culos subió Miguel, y ahora le lamben el culo a él.
Abaja acá, gallo, que estás encaramado.
El que vive en la montaña, piensa que tiene algo y no tiene nada.
Si la mar fuera vino, todo el mundo sería marino.
Las grandes almas tienen voluntades; las débiles tan solo deseos.
Para saber, has de leer.
Más vale haberlo perdido, que nunca haberlo tenido.
Acudir a los palabras y no a los puños, como es propio del caballero.
Un invitado debe marchar a tiempo y no abusar de su bienvenida; incluso un amigo se vuelve molesto si se queda demasiado tiempo.
Del que tiene dineros suenan bien hasta los pedos.
Cierra tu puerta y alaba a tus vecinos.
El Abad de Compostela, que se comió el cocido y aún quiso la cazuela.
Ni virtud en la juventud, ni en la vejez salud.
Buenas palabras no te quitan dinero del arca.
Querer a quien no me quiere, mal haya quien tal hiciere.
La plata no hace la felicidad...pero ayuda.