Si en septiembre comienza a llover, otoño seguro es.
Con el tiempo todo se sabe, y con el tiempo todo se olvida y se deshace.
El buen paño dentro del arca se vende.
Zun de noche, se sube a un coche
Yo le digo que se vaya y él desátase las bragas.
El de sabio corazón acata las órdenes, pero el necio y rezongón va camino al desastre.
El mundo es de los audaces.
Donde el corazón se inclina, el pie camina.
El ceder es a veces la mejor manera de vencer.
La zorra nunca se mira la cola.
El ojo del puente, el baratillo y el pan, como se estaban están.
Las palabras se las lleva el viento, hasta que te las recuerdan por cientos.
Cada ratón tiene su nido y cada mujer su abrigo.
Díjole la zorra al busto, después de olerlo: tu cabeza es hermosa pero sin seso.
Cuando Junio llega, prepara la hoz y limpia la era.
Vivir prevenidos, es de buen sentido.
Las firmes amistades se hacen en las mocedades.
Esto vale lo que un ojo de la cara.
No hay cosa que no tenga su contra.
Ni gazpacho añadido, ni mujer de otro marido.
Nadie come gallina gorda de mano ajena.
No se encuentra muy a salvo, piojo en cabeza de calvo.
El vino casi es pan.
Por andar recosechando otras milpas, cosechan las tuyas.
Dime caldero, que el caldero me llevo.
Hacerlo mal y excusarlo peor.
A cautela, cautela y media.
Más vale haberlo perdido, que nunca haberlo tenido.
Nadie cava con tesón sino el dueño del hurón.
La única razón por la que el universo es infinitamente grande, es por que el ser humano es infinitamente pequeño.
Aunque sea fraile, le gusta el baile.
Las grandes almas tienen voluntades; las débiles tan solo deseos.
En sociedad enferma, individuo sano más raro que ave rara.
Oficial diestro, pronto se hace maestro.
Ser pobre y rico en un día, milagro es de santa Lotería.
Las dilaciones son peligrosas.
El que vive en la montaña, piensa que tiene algo y no tiene nada.
La plata no hace la felicidad...pero ayuda.
Acudir a los palabras y no a los puños, como es propio del caballero.
El momento elegido por el azar vale siempre más que el momento elegido por nosotros mismos.
No estreches la mano del hombre villano.
Más vale ser un pobre hombre, que un hombre pobre.
Buenas palabras no te quitan dinero del arca.
Ni virtud en la juventud, ni en la vejez salud.
Lambiendo culos subió Miguel, y ahora le lamben el culo a él.
El sabio siempre quiere aprender; el ignorante siempre quiere enseñar.
Para saber, has de leer.
Querer a quien no me quiere, mal haya quien tal hiciere.
Si la mar fuera vino, todo el mundo sería marino.
Un invitado debe marchar a tiempo y no abusar de su bienvenida; incluso un amigo se vuelve molesto si se queda demasiado tiempo.