Se te caes siete veces, levántate ocho.
El que callar no puede, hablar no sabe.
No hay guerra más hiriente que entre hermanos y parientes.
A fullero viejo, flores nuevas.
En lugar ventoso, tiempo sin reposo.
Verano fresco, invierno lluvioso, estío peligroso.
Adonde no hay remedio, haya paciencia.
Bien te quiero, bien te quiero, mas no te doy mi dinero.
Buena, por ventura; mala, por natura.
El dinero tiene la cola corta. Por eso cuesta tanto agarrarlo.
El hablar es plata y el callar es oro.
Quien tenga tiempo que no espere
El can en Agosto, a su amo, vuelve el rostro.
La zorra no se anda a grillos.
Abrojos, abren ojos.
Promesa de enamorado, promesas de marinero
A la ballena todo le cabe y nada la llena.
La Luna cercada, de lluvias cargada.
Lo que falta por hacer, es lo que no se ha intentado.
Todo lo que sube tiene que bajar.
El que va a la bodega por beber se le cuenta y el que no bebe, bobo va y bobo viene.
Las palabras ásperas hieren más de una flecha envenenada.
Al aguador, su cuba y no la borla del doctor.
La alegría es el remedio universal de todo mal
Después de puta y hechicera, se torno candelera.
Malos humores salen con buenos sudores.
A quien habla a tus espaldas, el trasero le responde.
Por las vísperas se conocen los santos.
Con beatas y beatos, mucha vista y poco trato.
Uva a uva llenaba la vieja la cuba.
A la que a su marido encornuda, señor y tú la ayuda.
El mal comido no piensa.
Con el rey me eché, más puta me quedé.
Lo que no acaece en un año, acaece en un rato.
La primera vez es una gracia, la segunda vez es una regla.
Quien no quiere escuchar ruidos, que se tape los oídos.
La vida es un montón de pequeñas cosas
Viejos los cerros y reverdecen
Que el agua es mejor que el vino, lo dice solo el pollino.
Dame venta y te daré cuenta.
El encanto de la mujer puede más que el coraje del hombre
El tiempo todo lo pone a prueba.
Ni amor forzado, ni zapato apretado.
La mujer poco entendida, se casa sin tomar medidas.
Pan para hoy, hambre para mañana.
El que no tiene cabeza, tiene lomo.
Un amigo es como una letra de la que no recordamos el importe y no conocemos la caducidad
La conjetura del sabio es mas sólida que la certeza del ignorante.
Conforme es el carnaval, es el cuaresmal.
A ave de paso, cañazo.