Lo que por agua viene por agua se va.
Riqueza vieja es la nobleza.
Grabemos los agravios en la arena y las gentilezas en el mármol.
Ojo que no ve, hombre que no cree.
El pan ya comido enseguida se olvida.
Entra, bebe, paga y vete.
El que tiene su cohombro, que se lo eche al hombro.
Yo soñaba que la vida era alegría, desperté y vi que la vida es servicio; serví y vi que el servicio da alegría.
Cuando Marzo mayea, Mayo marcea.
Fruta mala, pero ajena, ¡oh, qué buena!.
Van al mismo mazo.
Quien come aprisa, come mal.
Cuervo con cuervo, no se quitan los ojos.
Chica aldea, ni pan duro ni mujer fea.
La fortuna mal ganada, no luce ni dura nada.
El saber no ocupa lugar.
Que bien va la Virgen y los cucuruchos bien clavados.
Más se logra con amor que con dolor.
Al mal dar, tabaquear.
Nunca acaba el que nunca empieza.
Quien tiene noches alegres, ha de soportar mañanas tristes.
Oír campanas y no saber dónde.
Exagerar y mentir, por un mismo camino suelen ir.
La fortuna al temeroso desprecia y al osado ayuda.
Más vale acostarse sin cena que levantarse con deuda.
En casa del capellán, no falta nunca el pan.
Dios no podía estar en todas partes, por consiguiente creo a las mujeres.
Los valientes sufren poco, los cobardes mucho.
Otra cosa es con guitarra
Una maja de hierro, a fuerza de ser afilada, puede convertirse en una aguja.
Mejor caminar con quien se ama que descansar con quien se odia
Al hombre le falta paciencia y a la mujer le sobra insistencia.
Clérigos, frailes y pardales, son malas aves.
No es vergonzoso preguntar, es vergonzoso no preguntar.
Quien halla a tiempo la sisa, no se queda sin camisa.
El que bien ama, tarde olvida.
Hasta al de más discreción, la plata lo hace soplón.
La fe infundada en la autoridad no es fe
No busques a la vez fortuna y mujer.
El amor hace pasar el tiempo; el tiempo hace pasar el amor.
Del mal paño nunca hay buen sayo.
Duerme más que un gato con anemia.
Fraile franciscano, el papo abierto y el saco cerrado.
El que se viste con lo ajeno, en la calle lo desnudan.
Gracias que hacen pero no la ven.
Como al caballo le prueba el camino, a los hombres les prueba su sino.
Demasiada amistad genera enfados
Alcalde cruel, nadie dice bien de él.
Hay que estar afuera, para ver lo de adentro.
Cada iglesia tiene su fiesta, y cada ermita su fiestecita.