No dispongas para ti pesos con defecto: serán abundantes en penas por la voluntad del Dios.
Oveja que mucho bala, poco mama.
Entre dos muelas cordales nunca metas tus pulgares.
Aunque mucho suena, solo echa aire la trompeta.
La hermosura es flor de un día, hoy no luce, ayer lucía.
Entre dos piedras molares, no metas los pulgares.
Por el becerro se amansa la vaca
Gachas de almorta, el estómago confortan.
Mal acabará quien pretenda adentrarse en el futuro, ignorando lo que sucedió en el pasado, porque entonces no vivirá el presente.
Gatos y mujeres, en casa; hombres y perros, en la plaza.
Si hay miseria, que no se note
Más sabe una suegra que las culebras.
La leña verde, mal se enciende.
La ley es firme de cola, pero quien quiere la viola.
Obra hecha, dinero espera.
Tu eres tu propia barrera; sáltala desde dentro
La gente miedosa, es más peligrosa.
Hacer un hoyo para tapar otro, es obra de loco.
Con el médico olvidón, enfermos a montón.
Jamás digas: nunca jamás.
No hay manjar que no empalague, ni vicio que no enfade.
Ni casa en dos lugares, ni paja en dos pajares.
El amor existe tanto bajo la lana como bajo la seda
El perro viejo cuando ladra da consejo.
Hoy por mí, mañana por ti.
No es lo mismo ser cabo, que se acabo (Frase de los "abuelos" al finalizar la mili).
El que quiere mentir, alarga los testigos.
Ora como si todo dependiera de Dios; pero trabaja como si todo dependiera del hombre.
A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.
Lo dicho, dicho está.
Estás en la procesión y también quieres tocar las campanas.
Amor no respeta ley, ni obedece a rey.
Tres mujeres y un ganso hacen mercado.
El que se brinda se sobra.
El que a los suyos menosprecia, a sí mismo se desprecia.
La suerte no se detiene, y es péndulo que va y viene.
El vino hace buena sangre
Si Dios te da piedras, contruye un puente y golpéalo antes de pasar.
La astuta raposa borra las pisadas con la cola.
El que mal anda, mal acaba.
La ignorancia envejece como el búfalo, su grasa crece, más no su sabiduría.
Necesidad disimulada es necesidad doblada.
La oportunidad es calva, y hay que agarrarla por los cabellos.
A donde va la gente, va Vicente.
¿Fiaste?. ¡La cagaste!.
A mucho vino, poco tino.
Ira de dos que se aman, en abrazos para.
Cada pelo hace su sombra en el suelo.
Lo que por agua viene por agua se va.
El melón, largo, pesado, escrito y borrado.