Las deudas desaparecen tras la muerte del acreedor.
Por la boca muere el pez.
Matad el hambre, y no deis lugar que la hartura os mate.
Al pagar dinero, pesar y duelo.
El pájaro que canta a destiempo es muerto.
La mierda, bajo la nieve, no se ve.
Santa Catalina nos libre de muerte repentina.
Más vale que digan: aquí corrió y no aquí murió.
Variante: El pez, por su propia boca muere.
Calvo, y no de tiña, tuerto, y no de nube, mala costumbre.
Fiado se murió, mala paga lo mató.
El mal que se vaya y el bien se nos venga.
Si te pica una salamanquesa, prepara el ataúd y la mesa.
Buen moro, o mierda u oro.
Vive cantando, muere llorando.
Cada cual se cuelga lo que mata.
La mujer es el demonio, el mundo y la carne, porque es un demonio con un mundo de carne.
El médico mata, y el cura lo tapa.
Aquí morirá Sansón y cuantos con él son.
Si quieres ver a tu marido morir, dale berros en abril.
Matar dos pájaros con una piedra.
El corazón es el primero que vive y el último que muere
Madre, casarme quiero, que dormir sola me da miedo.
La casta Susana, que enterró a tres maridos y aún le quedan ganas.
Perro muerto, ni muerde ni ladra.
A mal Cristo, mucha sangre.
La nariz y la frente, hasta la muerte siempre crecen.
No hay nacimiento pobre ni muerte rica.
De los vivos mucho diezmo, de los muertos mucha obada, en buen año, buena renta, y en mal año, doblada.
Que cada sacristán doble por su difunto.
Más vale "alli corrió", que "alli murió".
Contigo me entierren, que me entiendes.
Chico hoyo hace el que se muere apenas nace.
El rosario en el cuello, y el diablo en el cuerpo.
Los tres enemigos del hombre: suegra, cuñada y mujer.
Querer matar dos moscas de un golpe
Malo es esperar bien de muerte ajena.
Al mal amor, puñaladas.
Al cuervo no agrada el asno vivo, sino muerto.
Boca que se abre, o quiere dormir o está muerta de hambre.
Fiebres otoñales, largas o mortales.
Acabóse la paja y murió el burro que la tronzaba.
Al cabo de un año más come el muerto que el sano.
Muerto al agua, borrasca segura.
Veinte con sesenta, o sepultura o cornamenta.
Placer para los curas: abrir cada día la sepultura.
En la tierra de los ciegos, se disputaban la corona un bizco y un tuerto.
Maldición de puta vieja no va al cielo.
Año tuero, vaca y muerto.
El hipo, en el niño para vivir, en el viejo para morir.