Jabón e hilo negro, todo es para la ropa.
Marzo marzuelo, un día malo y otro bueno.
En Marzo saca la cabeza el lagarto.
Hechos son amores y no buenas razones.
El verano es la madre de los pobres
Para el tiempo que me queda en el convento, me cago dentro.
Cada cosa a su tiempo, los nabos en Adviento y las cerezas en habiendo.
Ninguno do otros es señor si no lo es del corazón.
Échate a enfermar y verás quién te quiere bien o quién te quiere mal.
Donde no hay regla se pone ella.
Amigos pobres, amigos olvidados
Quien no arde en llamas no inflama
Mal haya la espina que de suyo no aguija.
Se olvida una buena acción, y no un buen bofetón.
El que paga manda y el que no se aguanta.
A gente villana, pocas palabras y ésas, claras.
Se recuerdan los besos prometidos y se olvidan los besos recibidos
A la corta o a la larga, el tiempo todo lo alcanza.
No me tientes Satanás.
El peor de los males es tratar con animales.
Mejor que juntar las manos para rezar, es abrirlas para dar.
Lo que no hurtaron ladrones, aparece en los rincones.
No vayas de romería, que te pese al otro día.
Poca carne y mucha pluma, nada en suma.
Agua, agua, que se quema la fragua.
Mujer asomada a la ventana o es puta o esta ENAMORADA.
La edad madura es aquella en la que todavía se es joven, pero con mucho más esfuerzo.
Nunca te duermas en los laureles.
Buen arte es el médico que sotierra su yerro.
No por ponerse a rezar, deja el cielo de tronar.
Ni con cada mal al físico, ni con cada pleito al letrado, ni con cada sed al jarro.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
La voz del culo no admite remedio ni disimulo.
La luna camina despacio pero atraviesa el mundo.
A la hija muda, su madre la entiende.
Del mal pagador, siquiera en pajas.
Mas vale paso que dure, que trote que canse.
El que no se consuela es por que no quiere.
Las hijas son las madres en otros cuerpos más jóvenes.
Dádiva forzada no merece gracias.
La mujer del césar, no solo ha de ser honrada, sino que lo ha de parecer.
La ignorancia es madre de la admiración.
No donde naces, sino donde paces.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
Después del conejo ido, pedradas al matorral.
Faltriquera abierta, el dinero se vuela.
El que tiene tierra, tiene guerra.
El que come y canta, pronto se atraganta.
Celosillo es mi marido y yo me río, porque cuando él se va, yo ya he venido.
Riña por San Juan, paz para todo el año.