El ojo del amo hace más que sus manos.
Lavarse las manos, como Pilatos.
La vieja escarmentada, pasa el río arremangada.
¡Cómo sufre mi pecho que late!
El que paga descansa, pero el que cobra aún más.
Yo digo que llueve, pero no que diluvia
Los buenos nadadores son los que con más frecuencia se ahogan.
Tentar la huevera a las gallinas
Si tienes miedo, a nadie lo reveles.
Más vale mendrugo que tarugo.
Chapucea el chapucero, mala obra por buen dinero.
Romperse el brial, más vale bien que mal.
La boca del justo profiere sabiduría, pero la lengua perversa será cercenada.
De señora a señora, empanadas y no ollas.
Con cacao se paga el cacao, con dinero el dinero y con maíz el maíz.
Diciembre decembrina, hiela como culebrina.
Cuando se reúnen los aduladores, el demonio sale a comer.
Unas veces riendo y otras llorando, vamos pasando.
Bodas largas, barajas nuevas.
Cuando las mujeres hablan, el mundo calla.
Miente tu por mi, y yo jurare por ti.
Tiene una mala salud de hierro.
El mejor disfraz, el tiempo te lo dará.
Las palabras conmueven, pero el ejemplo convence y arrastra.
Ir bestia a Salamanca y volver asno, a muchos ha pasado.
A nadie le amarga un dulce.
O crudo o asado por el fuego ha pasado.
Ni compres mula coja pensando que ha de sanar, ni te cases con puta pensando que ha de cambiar.
Cuando en el cielo oscuro hay ventanas, de llover no hay ganas.
La religión está en el corazón, La religión es la poesía del corazón
Nadie es mejor que nadie.
En boca con mella, si entra una mosca, allá ella.
La malicia hace sucias las cosas limpias.
Al hambre de siete días, no hay pan duro.
Ir a amarrar el zorro.
Amigo que no da, poco me importa ya.
Hecho malo, al corazón y al cuerpo hacen daño.
La memoria es como el mal amigo, cuando más la necesitas te falla.
Cuando Febrero no febrerea, Marzo marcea.
El que por su gusto es buey hasta la coyunda lame.
Entre locos me metí, y lo que sea de ellos, será de mí.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
A Dios lo mejor del mundo, pues es señor sin segundo.
Cuando suga la abeja, se vuelve cera y miel; cuando la araña, veneno y hielo.
No te deseo suerte porque esto no es lotería, el que sabe sabe y el que no, que Dios lo bendiga.
No esperes paz del visitante que toca tu puerta con una piedra.
Quien lejos va a casar o va engañado, o va a engañar.
El Abad debe cantar, y el acólito acompañar.
Favor con favor se paga
La abeja, unas flores escoge y otras deja.