Cuídate del perro que no ladra y del agua mansa.
Te casaste, te frego.
La abeja, unas flores escoge y otras deja.
Favor con favor se paga
No te deseo suerte porque esto no es lotería, el que sabe sabe y el que no, que Dios lo bendiga.
Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.
Más vale cien leguas de mal caminar que otras cien sin andar.
A cada ermita le llega su fiestecita.
El que tarde trilla, la lluvia le pilla.
Si quieres que el ciego cante, la limosna por delante.
La mujer ha de saber, primero puta que buena mujer.
Los libros nos dan la ciencia y la vida la experiencia.
Dale un golpe a todas las plantas y ninguna caerá
No hay don sin din.
Hay una puerta por la que pueden entrar la buena o la mala fortuna, pero tú tienes la llave.
Mejor es resignarse que lamentarse.
A cada cual lo suyo y a Dios lo de todos.
A la aguja, buen hilo, y a la mujer, buen marido.
Mujer pecosa, mujer candela.
El uno por el otro la casa sin barrer.
Un hombre ocioso es compañero de juegos del diablo.
Al viejo pelele, todo le duele.
La vida es un gorro; unos se lo ponen, otros se lo quitan.
El amor es el principio del bien y del mal
La zorra suele predicarle a las gallinas: hermanas mías.
A casa de tu tía, entrada por salida.
Enfermo que come y caga no tiene nada
Poco sol, poca cena y poca pena, y tendrás salud buena.
La suerte es de los audaces.
Cuando el sabio llerra, el necio se alegra.
Beberás y vivirás.
Juramentos de amor se los lleva el viento.
La puerta de Dios siempre está de par en par.
Jugar a dos barajas.
Decir refranes es decir verdades.
No hay dos sin tres. (Siempre hay consecuencias)
Obrar mucho, y hablar poco; que lo demás es de loco.
El que quiera coger miel, que cate por San Miguel; el que quiera coger cera, que cate por las Candelas.
El que va a Jacarilla, pierde su silla.
Por San Martín deja el cerdo de gruñir.
De cintura para arriba todos santos, y de cintura para abajo todos diablos.
Quitando la piedra, se quita el tropezon.
...es de los que tiran la piedra y esconden la mano.
Tabaco, toros, naipes y vino, llevan al hombre a San Bernardino.
De los sufridos se hacen los atrevidos.
Llegada la ocasión, el más amigo, el más ladrón.
Al buen amigo, con tu pan y con tu vino; y al malo, con tu can y tu palo.
No hay mucho que no se acabe, ni poco que no alcance.
La pereza hace todas las cosas difíciles.
Huyéndole al machete, se metió en la vaina.