Cuando la mula ríe, el asno llora.
Lo que en la mocedad no se aprende, en la vejez mal se entiende.
Es más larga que la cuaresma.
El Rey es poco para su porquero.
De las ciencias y las artes, solo es enemigo el ignorante.
Juglares y putas, cuando envejecen nadie los busca.
Resbalon y tropezon, avisos de caída son.
Buen corazón quebranta mala ventura.
Más vale un "toma" que dos "te daré".
Uno a meter y otro a sacar, el primero ha de llorar.
La buena lectura, alivia la tristura.
Más vale pan duro que ninguno.
Más cura el tiempo que soles y vientos.
La madrugada del caballero, al darle el sol en el trasero.
Amar a quien no se ama es fatigar el corazón.
Mejor una palabra que serene a quien la escucha que mil versos absurdos.
El que es pendejo ni de dios goza.
No hay moros en la costa.
En el andar y en el beber se conoce a la mujer.
Hija enlodada, ni viuda, ni casada.
Cada cual en su casa y Dios en la de todos.
Sabiduría y desengaños, aumentan con los años.
Con el callar, vencerás.
Mucho te quiero, culo, pero no alcanza a besarte.
Clavija del mismo madero no la quiero.
La compañía en la miseria hace a ésta más
El trabajo y el comer, su medida han de tener.
El mundo es un tira y afloja, y para que unos rían, otros lloran.
Cuando la puta hila y el rufián devana y el escribano pregunta cuantos son del mes, mal andan los tres.
La hija de la puta, como es criada, y la estopa, como es hilada.
Quien hiera la campana se expone a oír el sonido.
No nada más de pan vive el hombre.
Al haragán y al pobre, todo le cuesta el doble.
En mi gusto y en mi gana, ni mi tata ni mi mama.
Libros, caminos y días dan al hombre sabiduría.
Acuérdate, nuera, de que también serás suegra.
Mal me huele, quien mucho huele.
Vive cada día de tu vida como si fuera el último... un día acertarás.
El cerebro es embustero; el corazón verdadero.
Reyes y mujeres no agradecen.
No hay peor tienda que la vacía.
Agua que no fluye se vuelve pantano y apesta.
Tenés cola que te machuquen.
Triste de la casa donde la gallina canta y el gallo calla.
El mejor perro, el de casa; la mejor mujer, la del vecino.
Si la vida te es ingrata, ya no le hagas más favores.
Al que huye del trabajo, el trabajo le persigue.
Cuando los solteros se divierten en el cielo, truena.
Quien a heredar aspira, larga soga estira.
La espina saldrá por donde entró.