No pongas a tu mejor amigo en la disyuntiva de tener que elegir entre ti y una cruz de caballero
Cualquiera puede mirar a través de una tabla de roble si ésta tiene un agujero
Rico y de repente, no puede ser santamente.
Juglares y putas, cuando envejecen nadie los busca.
Es más larga que la cuaresma.
Más vale pan duro que ninguno.
El Rey es poco para su porquero.
Buen corazón quebranta mala ventura.
Más vale un "toma" que dos "te daré".
Resbalon y tropezon, avisos de caída son.
Amar a quien no se ama es fatigar el corazón.
Mejor una palabra que serene a quien la escucha que mil versos absurdos.
El que es pendejo ni de dios goza.
La buena lectura, alivia la tristura.
Más cura el tiempo que soles y vientos.
Sabiduría y desengaños, aumentan con los años.
Cada cual en su casa y Dios en la de todos.
El trabajo y el comer, su medida han de tener.
La madrugada del caballero, al darle el sol en el trasero.
Uno a meter y otro a sacar, el primero ha de llorar.
Hija enlodada, ni viuda, ni casada.
En el andar y en el beber se conoce a la mujer.
No hay moros en la costa.
Clavija del mismo madero no la quiero.
Mucho te quiero, culo, pero no alcanza a besarte.
La compañía en la miseria hace a ésta más
No nada más de pan vive el hombre.
Con el callar, vencerás.
Quien hiera la campana se expone a oír el sonido.
El mundo es un tira y afloja, y para que unos rían, otros lloran.
Cuando la puta hila y el rufián devana y el escribano pregunta cuantos son del mes, mal andan los tres.
Libros, caminos y días dan al hombre sabiduría.
Al haragán y al pobre, todo le cuesta el doble.
Mal me huele, quien mucho huele.
En mi gusto y en mi gana, ni mi tata ni mi mama.
Vive cada día de tu vida como si fuera el último... un día acertarás.
La hija de la puta, como es criada, y la estopa, como es hilada.
Al que huye del trabajo, el trabajo le persigue.
No hay peor tienda que la vacía.
El cerebro es embustero; el corazón verdadero.
Si la vida te es ingrata, ya no le hagas más favores.
Reyes y mujeres no agradecen.
Acuérdate, nuera, de que también serás suegra.
Agua que no fluye se vuelve pantano y apesta.
Triste de la casa donde la gallina canta y el gallo calla.
Cuanto vino entra, tantos secretos salen.
Tenés cola que te machuquen.
Quien a heredar aspira, larga soga estira.
Cuando los solteros se divierten en el cielo, truena.
El mejor perro, el de casa; la mejor mujer, la del vecino.