Maridos que lejos se ausentan, cornamentan.
Árbol que fruto no da, solo es bueno para el llorar.
Ratones y falsos amigos, huyen cuando oyen ruido.
Un carbón ardiente, hace quemar al siguiente.
De dinero y amistad la mitad de la mitad.
En julio, ¿dónde anda el mozo? Pues va de la acequia al pozo.
Huéspedes de repente, ni me lo mientes.
La sugestión obra.
Desde donde se posan las águilas, desde donde se yerguen los jaguares, el Sol es invocado.
Un centímetro delante nuestro es completa oscuridad.
Los buenos actos nunca se lamentan. Los malos actos nunca se olvidan.
Las lagrimas de las mujeres valen poco y cuestan mucho.
Anda caliente, come poco, bebe asaz, y vivirás.
Seca la garganta, ni habla ni canta.
Quien da para recibir no da nada
La pobreza no es vileza, mas es rama de la pereza.
La zamarra mala, adentro la lana, y la buena, carnaza afuera.
Hasta la reina, necesita de su vecina.
Gracias pierde quien promete y se detiene.
Con gente de mala casta ni amistad ni confianza.
Administrador que administra y enfermo que enjuaga, algo traga.
Cuanto se deja de dormir, tanto se acrecienta en vivir.
A quien dios no le dio hijos el diablo le dio sobrinos
Viento del solano, agua en la mano.
¿A un "¡toma!", ¿quién no se asoma?.
Sin violencia permanece y prospera en medio de sus libros y pinturas, existe la ciudad de Tenochtitlan.
El agua que en otoño corre, es la que te saca de pobre.
Quien sobre tarja bebe, lo bebido lo mea y lo meado lo debe.
La monotonía genera aburrimiento
Ir por leña y volver caliente, le ocurre a alguna gente.
El idiota es como el ladrón de campanas, que se tapa el oído para robarlas.
Arca cerrada con llave, lo que encierra no se sabe.
Todos llevamos una cruz colgada; unos suave y otros pesada.
Por San Martín, trompos al camino.
Lleno de pasión, vacío de razón.
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
Cucas y vino, higos sin tinto, y luego vino para el camino.
En mi casa y en mis anchuras y tres "peos" para el señor cura.
Cada loco con su tema.
Querer y no querer, no está en un ser.
Da voces al lobo, respóndete el eco.
La vanidad es hija legítima y necesaria de la ignorancia.
Come para vivir, pero no vivas para comer.
Ni te abatas por pobreza, ni te ensalces por riqueza.
Lo que en la mocedad no se aprende, en la vejez mal se entiende.
Cuando la mula ríe, el asno llora.
Divide y vencerás.
Ni es carne, ni es pecao.
Llagas viejas, tarde sanan.
De las ciencias y las artes, solo es enemigo el ignorante.