Escuchar cientos veces; ponderar mil veces; hablar una vez.
Sin virtud poco vale la salud.
La respuesta más rápida es la acción.
Burgáles, mala res.
El lobo y la oveja, nunca hacen pareja.
La flor de loto asoma inmaculada del fango.
A los pendejos ni Dios los quiere.
Cuando la liaga florece, el hambre crece.
Bien de mis males, mal de mis bienes.
Con estudiante y soldado, mozuelas, mucho cuidado.
Pan a hartura y vino a mesura.
El fuego de la leña verde proporciona más humo que calor.
La manera de ver la luz divina es apagar tu propia vela.
La belleza entra por la boca.
Con el viento se limpia el trigo, y los vicios con castigo.
Madre dispuesta, hija vaga.
Hay que tomar el toro por las astas.
Nuestras buenas y nuestras malas acciones nos siguen casi como una sombra.
En esta vida caduca, el que no trabaja no manduca.
Quien no canea, calvea.
No le quiere mal quien le quita al viejo de cenar.
Quien calladamente arde, más se quema.
Bolsa llena, quita las penas.
El cebo oculta el anzuelo.
si bebes el agua, sigue la costumbre.
Le dan en el codo y cae en la caja de ahorros.
Que no te preocupe de quién es la casa que se quema mientras puedas calentarte con las llamas
Como se va lo bueno, se va lo malo.
Entre santo y santa, cama doble y buena manta.
La ciencia hace soberbios, la fortuna, necios.
Septiembre en fin de mes, el calor vuelve otra vez.
El amor es ciego y el matrimonio devuelve la vista.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
Si quieres aprender a orar, entra en la mar.
Lo que es del cura, va pa la iglesia.
Quien compra al amigo o al pariente, compra caro y queda doliente.
Amistad de carne y vino no vale un comino.
Chica es la abeja, y nos regala la miel y la cera.
Date un pellizco y conocerás el dolor del amigo
Como lo de aquí para allá es subida, lo de alla para acá es bajada.
Donde hubo fuego, cenizas quedan.
Uno explica al amigo, el amigo a los demás
Camisa que mucho se lava y cuerpo que mucho se cura, poco dura.
Caja abierta y culo a besar, a nadie se le puede negar.
Alta cama y poca ropa, es señal de gente loca.
Al hombre valiente, espada corta.
La sed por el oro, socava el decoro.
El que se emperra se emperra, el que se enchila se enchila, y el que se encula se chinga.
El cordero manso mama a su madre y a cualquiera; el bravo ni a la suya ni a la ajena.
Agosto lleva la culpa y Septiembre la pulpa.