Viejo que se casa con mujer moza, o pronto el cuerno, o pronta la losa, si no son ambas cosas.
Nadie aprende por cabeza ajena.
A otra puerta, que ésta no se abre.
¿Qué sabe el chancho de estrellas si nunca mira p'al cielo?.
Te lo digo a ti, mi nuera; entiendelo ti mi suegra.
Esfuerzo de vago, barriguera rota.
La sonrisa cuesta menos que la electricidad y da más luz.
Aire de Levante, agua delante.
Hay que comer del ala para comer de la pechuga.
Por donde entra la cabeza, todo el cuerpo entra.
Carrera que no da el caballo, en el cuerpo la tiene.
Escribano, puta y barbero pacen en un prado y van por un sendero.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
Grande o pequeña, cada uno carga con su leña.
El uso es maestro de todo.
.Usted no necesita un palo grande para romper la cabeza de un gallo
Cuando uno no sabe bailar, dice que el suelo está húmedo.
Canta zurrón, canta, si no, darte he una puñada.
A gran calva, gran pedrada.
La cabra siempre tira al monte.
Esto de mi casamiento es cosa de cuento; cuanto más se trata, más se desbarata.
Por los reyes lo conocen los bueyes.
La mujer pare llorando, y la gallina cantando.
Hasta los animales se fastidian.
¿Quién barbecha en Abril?, el labrador ruin.
Prometer, prometer hasta meter, y una vez metido, nada de lo prometido.
Caballo que no sale del establo, siempre relincha.
El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
El pobre es rumboso; el rico roñoso.
La peseta, la vela y el entierro por donde quiera.
Es una locura amar, a menos de que se ame con locura.
El pez que busca el anzuelo busca su duelo.
La buena obra, ella misma se loa.
A cada paje, su ropaje.
De la mujer, del tiempo y la mar, poco hay que fiar.
Estar como cucaracha en baile de gallinas.
Aprendiz de muchos oficios, maestro de maldita cosa.
La mujer y la sardina, cuanto más salada más dañina.
Bailar la pieza más larga con la moza más fea.
Alábate cesto, que venderte quiero.
Bailando con la más fea
La miel no se ha hecho para la boca del asno.
El ojo de un amigo es un buen espejo.
La larga visita la alegría quita.
Cuando se cierra una puerta, otra se abre.
El buey conoce a su dueño y el burro el pesebre de su señor.
El caballo es regalado, ¿y exiges que traiga bocado?.
Llámame gorrión y échame trigo.
El que a reglas de educación no se sujeta, en cualquier parte de su culo hace trompeta.
Lo que no mata engorda.