El caballo y la mujer, al ojo se han de tener.
A falta de pan, buenas son tortas.
Deudas tienes y haces más, si no mientes, mentirás.
Mire usted qué dicha, perder el asno y hallar la cincha.
Pato, ganso y ansarón, tres cosas son, y una son: cochino, puerco y lechón.
Ver un buey volar, a muchos necios oí afirmar.
La unión hace fuerza.
La soga se rompe por lo más fino.
Más vale tender la mano que el cuello.
Un día el lobezno se convertirá en lobo, aunque se haya criado entre los hijos del hombre.
El amor y el interés, comen juntos en un plato; el amor come por horas y el interés cada rato.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
Zorros en zorrera, el humo los echa afuera.
El que a pueblo ajeno va a pretender, o va a dar perro, o a que se lo den.
La casa, la mujer la hace o deshace.
Al mal dar, tabaquear.
A la bota, darla el beso después del queso.
Es cualquier baba de perico.
Lo de buena contextura, cuesta caro, luce y dura.
Cabra que no da leche, y cuando da la tira.
Pescado de buen comer, del mar ha de ser.
El Abad de Bamba, lo que no puede comer, dalo por su alma.
Beber y comer, son cosas que hay que hacer.
La abeja y la oveja, en abril dejan la pelleja.
Tirar la piedra y esconder la mano.
La mujeres es más lista que el hombre que la conquista. e La mula y la mujer son malos de conocer.
El pan con ojos, el queso sin ojos, y el vino que salte a los ojos.
Cada agujetero alaba sus agujetas.
Qué sabe el burro del canto del ruiseñor.
Quien a otra ha de decir puta, ha de ser ella muy buena mujer.
Por muchos pueblos y países anduvimos y, es seguro, de todos alguna cosa aprendimos.
Las sueños, sueños son.
Haragán y gorrón, parecen dos cosas y una son.
Vísteme despacio que estoy de afán.
El fondo del corazón está más lejos que el fin del mundo.
Panza llena, quita pena.
Cual más, cual menos, toda la lana es pelos.
Quien lejos va a casar o va engañado, o va a engañar.
Ama como el lobo ama a la oveja
Una mentira bien echada, vale mucho y no cuesta nada.
A la larga, todo se arregla.
El que tiene un vicio, si no se mea en la puerta se mea en el quicio.
Dos cuervos no se sacan los ojos.
Los perros mueven el rabo no tanto a ti como a tu pan.
La zorra suele predicarle a las gallinas: hermanas mías.
Gente de montaña, gente de maña.
Pascua con luna, cabras ninguna, ovejas tal y cual.
Quien habla de lo que no debe, escucha lo que no quiere.
Padre, hijo y abuela, tres cucharas y una cazuela.
Caballo que respinga, chimadura tiene.