A la fuerza, ni los zapatos entran.
Amor, dinero y cuidado, no puede estar disimulado.
Mal se conforma con el viejo la moza.
El que ganó y calló, hizo lo que debió.
Lo que bien se aprende, jamás se olvida.
Saber amar es mucho saber.
Primero es Dios que todos los santos.
A buena mujer, poco freno basta.
Lo mismo es hablarle a un muerto, que predicar a un desierto.
Es más fácil hacer un camello saltar una zanja que hacer un tonto escuchar la razón.
El amor es ciego.
Es peor la envidia del amigo que el odio del enemigo.
Quien quita lo que da, al infierno va.
Cuando uno no quiere, dos no barajan.
El amor hace salir alas
El temor de la guerra madura en cualquier tierra
El hombre propone, Dios dispone y el diablo descompone.
Niebla en el valle, labrador a la calle.
Cuando Mariquita quiere para todo se da maña.
A caballo dado no se le ve (el) colmillo. (v. tb. "A caballo regalado...", más abajo
Hablando nos entendemos.
Casa que a viejo no sabe, poco vale.
Mujer hermosa, mujer vanidosa.
Si tu mano se cubre de grasa apóyala sobre tus mejores amigos
La tonsura el padre se las deja a los hijos.
A la mujer, ni todo el amor, ni todo el dinero.
El amor: todo lo sufre, todo lo espera.
No hay mejor aguijón que la necesidad.
La verdad más firme, surge de una mentira solidamente repetida.
Hortelano tonto, patata gorda.
Buenas acciones valen más que buenas razones.
Al que mucho se agacha, el culo se le ve.
Pedir peras al olmo.
Casa de muchos, casa de sucios.
No es habilidad poca, saber nadar y guardar la ropa.
Mudarse por mejorarse.
No hay mujer que no lo de, sino hombre que no lo sepa pedir.
Hablar de la edad y del dinero es conversación de arrieros.
Palabras vacías no llenan un estómago vacío.
Bueno es dar, y sin embargo, no conviene ser muy largo.
Muchos son los llamadas y pocos los escogidos.
Dios me guarde de mis amigos, que de mis enemigos ya me cuido yo.
No es la liebre de quien la mata, sino de quien la levanta.
Mejor que sosobre y no que sofalte.
Con bolsillo ajeno, todo el mundo es limosnero.
Quien da el consejo, da el tostón.
Palabras y plumas el viento las tumba.
O llueve o apedrea, o nuestra moza se mea.
El amigo ausente, como si fuese presente. Has de estimarlo y tenerlo en memoria.
El zorro pierde el pelo, pero no las mañas.