El cuervo es el paria de las aves; y el asno, el paria de los cuadrúpedos, y el hombre, el paria de los parias, puesto que desprecia a sus semejantes.
Cada cual a lo suyo.
Buena cautela, iguala buen consejo.
Líbrame Dios del agua brava, que de la mansa me cuido yo.
La fe infundada en la autoridad no es fe
Quien poca tierra labra y bien la cultiva, que ponga al granero vigas.
La democracia también genera hombres deshonestos
Hambre que espera hartura, no es hambre.
Variedad es causa de amenidad.
Llanto de viuda, presto se enjuga.
La paciencia en un momento de enojo evitará cien días de dolor.
El fraile predicaba que no debía hurtar y él tenía en el cepillo el ánsar.
A borrica arrodillada, no le dobles la carga.
Boca que no habla, Dios no la oye.
Lo que la mujer no hace por amor, lo hace por despecho.
A cada uno le parece pesada su propia cruz.
Jabón y buenas manos sacan limpios paños.
La confianza mata al hombre.
Madre vieja y camisa rota no es deshonra.
La envidia es una mala consejera.
Huí de la ceniza y caí en las brasas.
No hay tonto que no se tenga por listo.
Oír es precioso para el que escucha.
Caridad y amor no quieren tambor.
Más fácil entra un camello por el ojo de una aguja, que un rico entre al reino de los cielos.
Al pesar por el bien ajeno, llaman envidia y es veneno.
El joven busca la felicidad en lo imprevisto, el viejo en la costumbre
El cuchillo no conoce a su dueño.
Confía tus secretos a un amigo y te tendrá cogido por el cuello
Hay que saber sacrificar la barba para salvar la cabeza.
Hablar poco y mal, es mucho hablar.
Padre arriero, hijo caballero, nieto pordiosero.
Es más feliz el que regala que el que recibe.
Ni muy tenido ni generoso, que todo extremo es vicioso.
Hacer la del humo.
El que hoy te compra con su adulación mañana te venderá con su traición.
El que bien vive y santamente, antes de tiempo ve la muerte.
Quien con su navaja se capa, buenos cojones se deja.
El oficio quita el vicio.
No conviertas en amigo al que has vencido
Más vale tener tortícolis por mirar muy alto, que volverse jorobado por mirar muy bajo.
Dios castiga sin piedra ni palo.
A cada paje, su ropaje.
La alegría es el mayor bien de la vida.
Lo prestado, ni agradecido ni pagado.
Cualquiera está en su deber, de no dejarse joder.
La alegría da miedo
No confíes a otro lo que puedas hacer por ti mismo.
Amor no quita conocimiento.
El sentido común es, el menos común que ves.