El mal escribano, le echa la culpa a la pluma.
La cera se destruye y la procesión no camina.
Por San Simon y Judas, saben más ricas las uvas.
La bonanza amenaza borrasca
El que canta y danza se agita y no avanza.
Como no soy ningún río Tajo, lo mismo corro para arriba que para abajo.
Cada gorrión tiene su corazón.
Agua vertida, mujer parida.
Guárdate de la furia de una mujer despechada.
Agua tardera, agua maicera.
Si prestas a un compañero, pierdes amigo y dinero.
Al perro y al niño donde le den cariño.
En pocos miles, pocos cientos.
El juego lo conozco yo; pero el jugador no.
De arriero a arriero no pasa dinero.
Agua enferma, ni embeoda ni endeuda.
Saca lo tuyo al mercado: uno dirá bueno y otro dirá malo.
Farolillo de la calle, tizón de la casa.
El que come queso sin pelar, come mierda sin cesar.
Buen abogado, mal cristiano.
Lo que es bueno o malo no es la acción sino la intención.
Esta como las agujas pendiendo de un hilo.
Más sabe el diablo por viejo que por diablo.
El que se casa fuera, o la trae o la lleva.
El que nace pa' real, nunca llega ni a peseta.
A burro viejo, poco forraje.
El buey manso mató al amo.
No hay mujer más buena que la mujer ajena.
El beso lo inventó Dios y el diablo lo que viene en pos.
Cuando la liaga florece, el hambre crece.
Mas vale quedar hoy con gana, que estar enfermo mañana.
Cuando la mula dice no paso y la mujer dice me caso, es más fácil que la mula pase a que la mujer no se case.
Del empréstito, a veces, o ganarás amigo, o le pierdes.
Borrachez, de agua; que la de vino es cara y sale a la cara.
Amigo serás, pero a comer a tu casa.
Dinero que prestaste, enemigo que te echaste.
A grandes penas, pañuelos gigantes.
De casas y de potros que lo hagan otros.
Como me crecieron los favores, me crecieron los dolores.
Vive seguro de que alguien te ama mucho y siempre te lo ha demostrado.
El ave canta aunque la rama cruja.
En casa con hombres y sin vino, todo anda mohíno.
Junto a la puta y su garzón, no junto al ladrón.
A tres azadonadas, sacar agua.
A ese andar, llévalos mi baca.
En Briviesca, el que no caza, pesca.
Caballo de buena medra, no se cansa ni se arredra.
La enfermedad se siente, pero la salud no.
El que se enfada en la boda, la pierde toda.
La gente miedosa, es más peligrosa.