Andar, andar que aún queda el rabo por desollar.
La mujer hilando, y el hombre, cavando.
Sin pito y sin flauta.
La fortuna es una rueda: gira hacia adelante y hacia atrás.
No tenéis más parte en el hijo, que el diablo en el paraíso.
Por uno que no es bueno, padece un pueblo entero.
Al perro que tiene dinero se le llama señor perro.
Si la serpiente oyera y el escorpión viera, no habría hombre que al campo saliera.
En la vida no me quisiste, en la muerte me plañiste.
Comer bien cagar fuerte y no tener miedo a la muerte.
Caballo de regalo, tenlo por bueno aunque sea malo.
Boda mojada, novia afortunada.
El más gallardo señor, también peé de mal olor.
También de dolor se canta, cuando llorar no se puede.
El relajo es dulce después del trabajo.
Si iniciaste el camino por voluntad propia mil ri parecen uno solo. (El ri es una unidad de medida de longitud japonesa)
Ara hondo, siembra pronto, tira basura y ríete de los libros de agricultura.
Mientras comemos, ¡qué buenos semos!; cuando ayunamos, ¡qué mal andamos!.
Nadie plante haya para que de ella le hagan el pijama.
Si lo de fuera se ve, lo de dentro se adivina.
A la luna, el lobo al asno espulga.
Antes me muero que prestar dinero.
Lo que sucede en la olla solo el cucharón lo sabe
Cuando se entera el cornudo, ya lo sabe todo el mundo.
No satisfagáis jamás hasta la saciedad vuestros deseos; así os proporcionaréis placeres nuevos.
Ver para creer.
No bastan estopas para tapar muchas bocas.
Es gran parte de la salud el conocer la enfermedad.
Cuando te den la vaquilla, acude con la soguilla.
Como es la madre, así es la hija.
No le trata de animal, pero le muestra el ronzal.
Poco a poco se anda lejos.
Al que le sobre el tiempo, que me lo preste.
A quien miedo han, lo suyo le dan.
Cuando el ventero está en la puerta, el diablo está en la venta.
Dale un golpe a todas las plantas y ninguna caerá
Cada pueblo tiene el gobierno que se merece.
Cuando tengas un convidado, añade algo a lo acostumbrado.
Más vale creerlo que irlo a ver.
Gallo que no canta algo tiene en la garganta.
Ni en el agua ni en el viento, escribas tu pensamiento.
El mal ajeno no cura el mío.
Caballo sin espuela, barco sin remos ni vela.
El bobo todo lo sabe hacer cuando no es menester.
Con aire solano, no hay toro bravo.
Quien muerte ajena desea, la suya se le acerca.
Niño quieto y callado, es que hace algo malo.
Haz bien y no acates a quien.
De una gota de un tintero ¡cuánto malo y cuánto bueno!.
Caballo de andadura poco dura.