Niebla que amanece, levanta y no agarra, buen tiempo que no falla.
El día nunca retrocede de nuevo.
Refranes de viejas son sentencias.
Bien vivió quien bien se escondió.
Ríete de lo de aquí abajo y manda el mundo al carajo.
Dificulto que el chancho chifle.
Amor de lejos, felices los cuatro
El trigo y la mujer a la candela parecen bien.
Hacer de su capa un sayo.
A barba, ni tapia, ni zarza.
Del cobarde, no se ha escrito nada.
La dama de doce años que no tiene novio, pele la pava con el demonio.
La India p'al indio, como el agua p'al pescao.
Juntos pero no revueltos.
El que más chifle, capador.
De donde vino el asno vendrá la albarda.
El amor, la tos y el fuego, no pueden ser encubiertos.
El que no encuentra amigos, por algo será, yo digo.
Quien ve romero y no lo coge, del mal que le venga no se enoje.
La más ruin cabra, revuelve la manada.
Para el amor y la muerte no hay casa ni cosa fuerte.
Bella por natura, hasta la sepultura.
Blas, si por malvas vienes, mal vas.
No me tientes Satanás.
Quien con mujer rica se casa, come y calla.
Es mejor si los papeles se pueden levantar juntos.
Más exitado que Joaquito en la marcha del orgullo gay.
La mujer y la guitarra para tocarlas hay que templarlas.
Tras un tiempo, otro vendrá, y Dios dirá.
De casa que amanece a mediodía, guárdenos Dios y Santa María.
Bien está lo que bien acaba.
Quien amaga y no da, miedo ha.
En el modo de barrer, se conoce si es limpia una mujer.
La escalera ha de barrerse empezando por arriba.
Incluso sin poder gatear quieres correr.
A quien feo ama, bonito le parece.
Cielo aborregado, suelo mojado.
En apagando el candil, guapas y feas van por el mismo carril.
Necesitado te veas.
Si por bueno te tienes, haz lo que debes.
El buey pace donde yace.
Leer y no entender es como cazar y no coger.
El más cristiano se alegra, si se le muere la suegra.
Corazón apasionado no sufre ser aconsejado.
Gran deudo tiene corazones que bien se quieren.
A la mujer y la picaza, lo que vieres en la plaza.
Los que saben más tretas, pierden más pesetas.
De alabar el diablo el fruto, vino Eva a probarlo.
El destino baraja, nosotros jugamos.
A los que Dios ayunta, el diablo no los separa.