Amistad verdadera o fingida, el tiempo la examina.
Cuando la noche es tan oscura que no llegas a divisar tu nariz, estate seguro que el alba está muy cerca.
Para rehusar curarte, te pide cuernos de perro.
Amigo ambiguo vale por dos enemigos
Dijo el asno al mulo: "Arre allá, orejudo".
Sueños de hombre pobre, pedos de burra vieja.
Para vivir con alegría, hijos sanos y hacienda en medianía.
La promesa debe ser cumplida y la acción debe tener resultado.
Sobre gustos y colores no han escrito los autores.
Estáse la vieja muriendo y está aprendiendo.
El hombre que te parece feliz a menudo es más infeliz que tú
El dinero es bien venido aunque llegue en una bolsa sucia.
Con el tiempo que pasa se conoce el corazón del hombre.
Te conozco, pajarito.
Lo estancado se pudre.
En el andar y en el beber se conoce a la mujer.
El miedo no anda en burro.
Una mujer bella es el paraíso de los ojos, el infierno del alma y el purgatorio de la bolsa
Ajo, ¿por qué no medraste?. Porque para San Martín no me sembraste.
Antes miente la madre al hijo que el hielo el granizo.
En cada mujer hay una reina. Hable con la Reina y la Reina responderá.
Allega, allegador, para buen derramador.
Lo que no quieras para ti, no lo quieras para nadie.
El que demonios da, diablos recibe.
El chofer que no es perito, no maneja sino el pito.
Por la sotana del vicario sube la moza al campanario.
Espero que os haya gustado mucho esta recopilación de Proverbios budistas. Muchas gracias por vuestra atención.
Darle a una persona todo tu amor, no es un seguro de que siempre te amara.
No hagas bien por el concejo, ni compres burro viejo.
Tal es la suerte de todo libro prestado: que es perdido a veces y siempre estropeado.
A la miel, golosas, y al aceite, hermosas.
Al erizo, Dios le hizo.
Obras vea yo; palabras, no.
Barro y cal, encubre mucho mal.
Quien no da nudo, pierde punto.
Éste cree que vengo de arriar pijijes.
La que fácil llega, fácil se va.
A la que a su marido encornuda, señor y tú la ayuda.
Al ausente, por muerto le da la gente.
A las burlas, así ve a ellas que no te salgan veras.
Nuestro amor es como la llovizna que cae quedamente, pero desborda el río.
Recoger las semillas de sésamo pasando por alto las sandías.
Donde no hay regla se pone ella.
El hombre más fuerte del mundo es el que está solo
La mala suerte es pelota, que pega pero rebota.
Al amigo y al caballo, no hay que cansarlos.
No tengáis en cuenta lo que vuestro corazón dice sobre la almohada
El dinero procura amigos, pero no aquellos que desearías.
Siempre hay un roto para un descosido.
Paga para que te acrediten.