Cuando estés entre tontos, hazte el tonto.
El que con tontos anda es por sacarles la pasta.
El dinero vaya y venga y con sus frutos nos mantenga.
Donde esperáis la suerte, viene la muerte.
Árame bien, que yo te lo pagaré mucho y bien.
A escote, no hay pegote.
Hombre con hambre, no sabe lo que hace.
El fanfarrón mata a un león ausente, pero se asusta de un ratón presente.
Repicar y andar en la procesión implica contradicción.
Como el perro del hortelano, ni come ni deja comer.
La vida es un juego.
No hay peor pagador que el que no niega la deuda.
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
Una tormenta de arena pasa; las estrellas permanecen.
Saco lleno no se dobla. Saco vacio no se para.
Dicen que el hombre no es hombre hasta que no oye su nombre de labios de una mujer.
La hoguera no se doblega, si más leña se le agrega.
No hay peor esfuerzo que el que no se hace.
El amor todo lo vence.
No es macho quien tiene muchas mujeres, macho es el que se aguanta con una sola.
Quien no se arriesga no cruza el río
Si prometes y no das, mal vas.
Gran calma, señal de agua.
El camino del cielo es empinado, y el del infierno llano.
El alcalde de mi pueblo, ¡qué burro tiene que ser!, para mandar en nosotros, que semos más burros que él.
Quien no tiene enemigos, de nadie es conocido.
Un barbudo, un cano, un licenciado, si no nieva el invierno se ha acabado
Las piedras no hablan.
A perro colimbo, sartenazo en los hocicos
A caballo de presente no se le mira el diente.
Hay hombres como el dado: que se están de cualquier lado.
Dos hambrientos a un pan, mal trato le dan.
Al borrico viejo la mayor carga y el peor aparejo.
Mas vale arrepentirse de lo que se hizo que de lo que no se hizo.
Oye los consejos la vieja como el gotear de las tejas.
Es posible soportar el arroz y el té frios, pero la mirada y las palabras frías son insoportables.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
Si un árbol cae, plantas otro.
Firmar sin leer, solo un necio lo puede hacer.
Lo ordenado en el cielo, por fuerza se ha de cumplir en el suelo.
Si nuestro corazón es una rosa, vuestra boca dirá palabras perfumadas.
Guárdate de hombre que no habla, y de perro que no ladra.
Entre locos me metí, y lo que sea de ellos, será de mí.
El dinero y el amor son dos cosas que no se pueden ocultar.
Los pequeños ladrones, desde la cárcel, ven pasar a los grandes ladrones en carroza.
Si un problema tiene solución,no hace falta preocuparse.
Más vale amenaza de necio, que abrazo de traidor.
La cabra siempre tira al monte y no se resbala por el peñasco.
Por San Miguel, quita el riego a tu vergel.
El ojo del amo hace más que sus manos.