La piel de cabra compra una piel de cabra y una calabaza, otra.
Una de cal y otra de arena, y la obra saldrá buena.
Las faltas son mayores cuando el amor es leve.
Más puede preguntar un necio que responder el cuerdo.
Dame venta y te daré cuenta.
La rica en su desposado, lleva marido y criado.
Al alcornoque no hay palo que le toque, sino la encina, que le quiebra la costilla.
Reniego del amigo que me encubre el peligro.
La zamarra mala, adentro la lana, y la buena, carnaza afuera.
El que temprano se moja tiempo tiene de secarce.
En cada refrán tienes una verdad.
El que es de tu profesión, es tu perdición.
No hay ausencia que mate, ni dolor que consuma.
Quien tiene el estómago lleno, dice: ayunemos.
Con promesas no se cubre la mesa.
Cuando yo quito el mantel, todo el mundo come bien.
Cuerpo descansado, dinero vale.
Cuando la fuerza manda, la ley calla.
Todo por servir se acaba... y acaba por no servir.
La letra con sangre entra, y la labor con dolor.
Debe y paga cuanto alcances, pero cuida tus balances.
La cascara guarda el palo.
Quien envidioso vive, desesperado muere.
No hagas cosas buenas que parezcan malas, ni malas que parezcas buenas.
En las cuestas arriba quiero mi burro, que las cuestas abajo bien me las subo.
Ni es fácil ganar; pero es más difícil conservar.
Camina más una hormiga que un buey echado.
Pan con sudor, sabe mejor.
No des por el pito, más de lo que el pito vale.
Todo lo que brilla, no es oro.
De ahora en adelante yo sere mi propio comandante. (Frase ingenua dicha por los "abuelos" al acabar la mili).
Cuando más descuidado estás, viene la muerte y ¡zas!.
Camisa y toca negra no sacan al ánima de pena.
Machete cuto, estáte en tu vaina que nada te pasará.
El que a reglas de educación no se sujeta, en cualquier parte de su culo hace trompeta.
El agua para los bueyes y el vino para los reyes.
Quehacer trabajoso, quita alegría y reposo.
De trigo o de avena, mi casa llena.
La mujer lunarosa, de suyo es hermosa.
Hombre lisonjero, falso y embustero.
Amor mezclado con duro, fracaso seguro.
Amigo ambiguo vale por dos enemigos
Dinero ahorrado, dos veces ganado.
El agua para el pollino, para el hombre el vino.
Sueños de hombre pobre, pedos de burra vieja.
Ante todo, mucha calma. (Siniestro Total).
Después de la victoria, aprieta el casco.
Tres pueden decidir de forma satisfactoria si dos están ausentes
Soy el castigo de Dios, si no hubieses cometido grandes pecados, Dios no habría enviado un castigo como yo sobre ti
A muchos debe de temer aquel a quien muchos temen.