Repartamos así: para ti la Justicia y el favor para mí.
En el amor como en los sueños no hay nada imposible
Olla reposada, no la come toda barba.
Chica es la abeja, y nos regala la miel y la cera.
Hablar por referencias es casi mentir.
Quién no tiene de Inga tiene de Mandinga!
Un solo enemigo es demasiado y cien amigos son pocos
Solo sé que poco sé y lo poco que sé apenas lo sé.
El hombre más rico es el que sabe qué hacer al día siguiente
La fantasía es el reposo del alma
De ventero a ladrón, no hay más que un escalón.
El que no tiene una cruz, se la están haciendo.
Renegad de hombre, que le hace ruido hasta el nombre.
El que desea sacar la espada es un principiante. El que puede sacar la espada es un experto. El que es la espada misma es un maestro.
Pan no mío, me quita el hastío.
Indio comido, puesto al camino.
La enfermedad y los desastres van y vienen como la lluvia, pero la salud es como el sol que ilumina el pueblo entero.
Nadie diga: de esta agua no beberé, por turbia que esté.
Al hombre ocupado le tienta un solo diablo; al ocioso una legión.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
Buenas razones cautivan los corazones.
Mear sin peer, rara vez.
A la fortuna, por los cuernos.
Burro harón, hacia el pesebre es trotón.
Tu principal heredero, tú mismo debes serlo.
A mucho hablar, mucho errar.
Al viejo no le falta que contar, ni al sol ni al hogar.
El que tiene ovejas, tiene pellejas.
De tales devociones, tales costurones.
Nunca te cierres la puerta, que el mundo da muchas vueltas.
Redondear la arepa.
El que no tiene hechas no tiene sospechas.
Me dejó como la guayabera.
La felicidad dura un minuto; la infelicidad el resto de tu vida
Cuando hay amor nos podemos acostar sobre el filo de una espada, cuando no nos amamos incluso una cama enorme no basta
La carne en el techo y el hambre en el pecho.
Pagan justos por pecadores.
Quien tiene tres y gasta dos, sirve a Dios, quien tiene dos y gasta tres, sirve a Lucifer.
Dios da la harina y el Diablo la maquila.
Dice San Ginés que el que tiene cara de bruto lo es.
Con tontos, ni a coger hongos.
Quien no atiende lo que tiene, es mejor que lo enajene.
Mandar quiero, aunque sea en un gallinero.
El torpe caminador, anda mal y acaba peor.
El ocioso vale para la plaza pero no para el trabajo.
Espada y mujer, ni darlas a ver.
Lágrimas Las del heredero son risas encubiertas.
Esa es la gracia del buen escribano, escribir bien con mala pluma y papel malo.
El que muchos oficios tiene, con ninguno se mantiene.
El que come poco y bien, vive mucho y mejor.