La ansiada numisma, no se hace ella misma.
El que escupe para arriba, le cae la saliva en la cara
Poca ayuda no es estorbo.
Sufrir mujer contenciosa, es brava cosa.
Madre holgazana cría hija cortesana.
Guerra avisada no mata soldado, y si lo mata, es por descuidado.
El joven conoce las reglas pero el viejo las excepciones.
La mujer del ciego, ¿para quién se afeita?.
Querer es poder.
Demasiada amistad genera enfados
Con el engañador, se tú mentidor.
Habiendo un hueso entre ellos, no son amigos dos perros.
La mujer baja la voz cuando quiere algo, pero la sube al máximo cuando no lo consigue.
La mentira dura mientras la verdad no llega.
Más está el engaño en ser bueno o malo que en ser caro o barato.
Amigo y de fiel empeño; es el perro con su dueño.
El que da porque le den, engañado debe ser.
Hijas, el que pleitea no logra canas ni quijadas sanas.
Mejor ser feo y atrayente, que buen mozo y repelente.
Al mal segador la paja estorba.
Majada forera, sestil de verano, quien aquí te puso, mal sabe de ganado.
El paso de la vida, no es atravesar una llanura.
Busca la respuesta en el mismo lugar de donde vino la pregunta
Contra gustos no hay nada escrito.
Bueno es ser lo que se quiere parecer.
Las deudas son las mayores enemigas de la prosperidad.
Es preferible ser dueño de un peso que esclavo de dos.
El buey, arando en la loma, trabaja para que otro coma.
Una huésped llega con diez bendiciones, come una y deja nueve.
Perdona una vez; pero nunca tres.
La letra mata, el espíritu vivifica.
No hay mejor espejo que el amigo viejo.
Se recuerdan los besos prometidos y se olvidan los besos recibidos
Esto es pan para tu matate.
Santo Tomé, ver y creer.
El ladrón no roba jamás una campana.
Se heredan dinero y deudas
Arriba, siempre arriba, hasta las estrellas
Una reputación de mil años quizás dependa de la conducta de una hora.
Persevera en tu empeño y hallarás lo que buscas, prosigue tu fin sin desviarte y alcanzarás tu empeño, combate con energía y vencerás.
El que da dinero manda y el que no de pendejo anda.
Quien cede el paso ensancha el camino.
El burro de San Vicente carga la carga y no la siente.
Yerra, y no poco, el que discute con un loco.
Ni poeta con dinero ni mujer sin pero.
El rico come "sudao", y el pobre sudando.
No hay cambios sin inconvenientes, aun de peor a mejor
No se puede tapar el sol con un colador de cocina.
Alábate, polla, que has puesto un huevo, y ese, huero.
Mano lavada, salud bien guardada.