Que el amor no imite las fuertes olas, numerosas pero efímeras; sea en cambio como el agua escondida bajo la arena: parece imposible encontrarla y se la encuentra
Está oscuro debajo de la lámpara
La lluvia viene después de los bosques.
A medida del santo son las cortinas.
Al asno rudo, aguijón agudo.
Bebe el vino en vidrio; y si el vino es generoso, en cristal precioso.
Le dan la mano y se toma el pie.
Las desgracias no vienen solas.
Tan sano es el trabajo, como en la sopa el ajo.
El que de mozo no corre su caballo, lo corre de casado.
Por miedo de pajarillos, no dejes de sembrar mijo.
Se coge antes a un cojo, que a un mentiroso.
Tesoro y pecado nunca están bien enterrados.
El gozo en el pozo.
Juzga al hombre por sus acciones y no por sus doblones.
Buena pata y buena oreja, señal de buena bestia.
Un viejo amigo es una eterna novedad
Dios castiga sin dar palos, a los buenos y a los malos.
La experiencia del pasado, si no cae en el olvido, sirve de guía para el futuro.
Un hombre es un hombre aunque sea un comino.
Quien debajo de árbol se guarece, dos veces se moja.
No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes, pero tampoco sabes lo que te has estado perdiendo hasta que lo encuentras.
El que mucho analiza, se martiriza.
Boca de verdades, cien enemistades.
El letrado y la paciencia ganan la sentencia.
Lo que remedio no tiene, olvidarlo es lo que se debe.
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
No es nada, que del humo llora.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
El ruin de Roma, en mentándolo asoma.
Ver es creer, pero sentir es estar seguro. Y cuando debemos sentir, pensamos.
Ni domes potro, ni tomes consejo de otro.
El que tiene es el que pierde.
No hay miel sin hiel.
Dios da frío según la ropa.
Téngale miedo a la ira de Dios ya una escasez de mujeres.
Nunca cagues más de lo que comes.
El que mucho duerme poco aprende.
La peor vejez es la del espíritu.
Zanahorias, no; cosas que unten la barba quiero yo.
Ama, perdona y olvida.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
Una carreta vacía hace ruidos.
Cada malo tiene su peor.
De las mujeres bellas y de las flores de mayo se va la belleza en un día
Jactancia es mala del sambenito hacer gala.
Hay que subir la montaña como viejo para llegar como joven.
Cuando el alumno esté listo para aprender, un maestro aparecerá.
Si el que te aborrece tiene hambre, dale de comer pan; si tuviere sed, dale de beber agua.
De paja o de heno, mi vientre lleno.