El mucho saber hace sabios, pero no dichosos.
La fortuna es un montoncillo de arena: un viento la trae y otro se la lleva.
Para gozar de la vida, no hay que pedirle todo: Solo hay que pedir vida para gozar todo.
Panal de miel las palabras amables, dulzura para el alma y medicina para el cuerpo.
A Dios, lo mejor.
Cumple con tu deber, aunque tengas que perder, si dichoso quieres ser.
A quien debas contentar, no procures enfadar.
Donde me va bien, ésa mi patria es.
El afeite que más hermosea es la dádiva buena.
Cuando dos corazones están de acuerdo incluso un pajar es un lecho de alegrías
La vida es un juego.
Lo que haces, encuentras.
Yantar aquí es un encanto, si tomas "duelos y quebrantos".
Lo más placentero, no es tan duradero.
Se goza más amando que siendo amado
Poco y en paz, mucho se me haz.
Para bien morir, bien vivir.
En casa llena el loco no se apena.
Una desgracia, a cualquiera le pasa.
Beldad y hermosura, poco dura; más vale la virtud y la cordura.
En el medio está la virtud.
No satisfagáis jamás hasta la saciedad vuestros deseos; así os proporcionaréis placeres nuevos.
Buena fiesta hace Miguel, con sus hijos y su mujer.
La virtud loada, crece.
La vida es un misterio, desvelalo.
La sonrisa cuesta menos que la electricidad y da más luz.
Ante la desgracia y el dolor, ten un poco de gracia y humor.
Donde hay cariño, allí va el niño.
Bestia alegre, echada pace.
Tú que querías y yo que tenía ganas, sucedió lo que el diablo deseaba.
De Dios logra la gracia el que se conforma con su desgracia.
La bendición del Señor trae riquezas, y nada se gana con preocuparse.
Variedad es causa de amenidad.
El que busca, encuentra.
De oportunidades perdidas se encuentra llena la vida.
Uno de los mayores placeres de la vida es hacer aquello que los demás dicen que no podemos hacer.
A cada ermita le llega su fiestecita.
Cuanto más amistad, más claridad.
El aburrimiento es una desgracia
El mejor premio es merecerlo.
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
El que al amigo desea gran prosperidad, desea se deshaga la amistad.
De la abundancia viene la vagancia.
Tras la fortuna guía el favor.
Vale más tener que no desear.
El valor, la buena conducta y la perseverancia conquistan a todo lo que se les pone por delante.
Cuando me dan lo que quiero, tengo un genio como un cordero.
Si el bueno sufre y el malo prospera, se siente el deseo de hacer mal las cosas.
Con esfuerzo y esperanza todo se alcanza.
Los objetos externos son incapaces de dar plena felicidad al corazón del hombre.