El buen vecino, arregla el camino.
Más vale pocos muchos, que muchos pocos.
Los verdaderos amigos son tan raros como las moscas blancas
La pobreza no es vileza, más deslustra la nobleza.
Nada hay nuevo bajo el sol.
Con hermosura sola no se pone la olla.
Razones sacan razones.
Mujer ordenada, con poco lleno su casa.
La caridad bien entendida empieza por uno mismo.
No hay hacienda mejor hecha que la que uno hace por su mano.
La oscuridad reina a los pies del faro.
Aquél es buen día, cuando la sartén chilla.
El cuco y el sacristán, juntos de juerga se van.
Hablando se entiende la gente.
Un hombre enamorado ha nacido por segunda vez
Para salir del hoyo un buey solo no basta, se necesitan dos.
La persona que se conoce a sí mismo, será invencible.
Por su mejoría, cualquiera su casa dejaría.
Bien ajeno es la hermosura, y, sobre ajeno, poco dura.
El que quita la ocasión, quita el peligro.
La esencia fina viene en frasquito chico.
Cuando Dios da la harina, el diablo se lleva la quilma.
Abril llovedero, llena el granero.
El que muere, se libra de lo que debe.
La casa compuesta, la muerte a la puerta.
Cuando nace hija, lloran las paredes de la casa.
El hombre se casa cuando quiere y la mujer cuando puede.
Cada cual en su corral.
Aquel que guarda siempre tiene.
En el llano como quiere el amo, en la cuesta como quiere la bestias.
La envidia es en el ruin lo que en el hierro el orín.
En la escuela, la cárcel, o la guerra se conocen los amigos.
Pan, vino y mujer, si han de ser buenos, de Toledo han de ser.
Si tu dicha callaras, tu vecino no te envidiara.
Bailar la trabajosa.
Donde hay hambre no hay tortilla mala.
A quien dices tu secreto, haces tu dueño.
Debajo de la hiel suele estar la miel.
Donde el corazón se inclina, el pie camina.
La adoración es una admiración trascendental
Cuanto mayor es la fortuna, tanto es menos segura.
Hacer de una pulga un elefante.
Una vez se nace, una vez se muere y una vez se quiere.
La muerte hace reflexionar.
El melón, calado, y el amigo, bien probado.
Un mal pequeño es un gran bien.
Ponerle el cascabel al gato.
Cuando la mula dice no paso y la mujer dice me caso, es más fácil que la mula pase a que la mujer no se case.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
Refranes de los abuelos, breve evangelio.