Sin virtud poco vale la salud.
Chivo que se devuelve se esnuca.
La liebre a la carrera y la mujer a la espera.
La mujer y el sacristán, de la tierra sacan el manjar.
Cada pez en su agua.
Como es la mujer, así es la casa.
Cuando la yegua no pasa y la mujer dice se casa, la yegua no pasa y la mujer se casa.
El mal que no es durable, es tolerable.
Haz bien, no te arrepientas, haz mal, te esperará a la vuelta de la esquina.
Desengaños y sinsabores matan a los mejores.
En los ojos y en la frente se lee lo que el hombre siente.
Obra bien y espera; que Dios es el que premia.
Hacer de sierva y de señora es una vida desgraciada
La uva tiene dos sabores divinos: como uva y como vino.
Comer a dos carrillos, como monja boba.
Bendito y alabado; que amanezco vestido y calzado.
El que presta su caballo para garrochar, y a su mujer para bailar, nada tiene que reclamar.
Amor y sabiduría no habitan en el mismo castillo.
Lo que para unos es triaca, para otros es caca.
En el corro mucha fiesta y en el refectorio feria texta.
Amor con casada, no pase de una semana. Si no, la cosa ser complicada.
Persevera y triunfarás.
Todo lo que no se da, se pierde.
Vale más saber que tener.
Dijo un sabio doctor que sin cielos no hay amor.
Mejor solo que mal acompañao.
La carne triste, no la quiere ni Cristo
Una huésped llega con diez bendiciones, come una y deja nueve.
Buenas noches y buenos días, y tú en tu casa y yo en la mía.
A cada lechón le llega su noche buena.
El interés mata la amistad
Un momento es más valioso que miles de piezas de oro.
Calumnia, que algo queda.
Nochecitas alegres; mañanitas tristes.
El hablar mismo idioma.
El casado, casa quiere y costal para la plaza.
El que poco pide, poco merece.
No ver, y creer en lo que no se ve, son elementos esenciales de la fe
Las lágrimas de los buenos no caen por tierra, al contrario van al cielo, al seno de la divinidad.
En casa donde hay suegra, no hay hora buena.
La sierra, con nieve es buena.
Llave puesta, puerta abierta.
Una persona supero proteccionista tien infortunios (tener cuidado excedente invita desgracias).
Con carne nueva, vino viejo y pan caldeal, no se vive mal.
A la boda del herrero, cada cual con su dineo.
Ante todo, mucha calma. (Siniestro Total).
Al amanecer resbalos, y al anochecer charquies.
Dar consejo y el vencejo, ese sí que es buen consejo.
Lo que vale la pena hacerse, vale la pena hacerlo bien.
Se dice el milagro pero no el santo.