Paga lo que debes, sanarás del mal que tienes.
También de dolor se canta, cuando llorar no se puede.
La fuerza vence, la razón convence.
Igual me da estar arriba que abajo, si soy el que trabajo.
La manera de estar seguro es no sentirse nunca seguro.
Maldición, y pulgón, y potra, y sabañón, en tal compañón.
La confianza mata al hombre.
Ser bueno lo manda Dios, y aparentarlo es mejor.
Quien tiene dolencia, abra la bolsa y tenga paciencia.
El ser humano es bueno cuando hace mejores a los otros.
La razón y el agua hasta donde dan.
Donde no hay pan, se va hasta el can.
No hay mejor salsa que el hambre.
A donde las dan, allí las toman.
Cuanto más se ama menos se conoce
Bodega de buen olor, no ha menester pregón.
Buena es la nieve, sí en enero viene.
El amigo ausente, como si fuese presente. Has de estimarlo y tenerlo en memoria.
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.
En los grandes aprietos, crece el entendimiento.
A veces el amor perfecto llega con el primer nieto.
Cuando se va lo bueno, se va lo malo.
Juventud sin salud, más amarga que senectud.
Molino que no muele, algo le duele.
A la que bien baila, con poco son le basta.
El mejor de todos los hombres es el que le gusta a todas las mujeres.
Pobreza y amor son difíciles de disimular
Adonde el corazón camina, el pie se inclina.
Al hombre harto, las cerezas le amargan.
Amigo que no da pan y cuchillo que no corta, aunque se pierda no importa.
A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.
Las palabras solo son buenas cuando van acompañadas de las obras.
Ni con todo el dinero del mundo se puede comprar una hora de sueño tranquilo.
Estar armado hasta los dientes
Quien quiere bueno y barato, demora buscando un rato.
La obra alaba el maestro.
Cada par con su par y cada quien con su cada cual.
La fantasía es la droga de la mente
Más vale en paz un huevo que en guerra un gallinero.
Las flores y la ocasión, son de poca duración.
Cuarentón y solterón... ¡que suerte tienes cabrón!.
No hay viejo sin dolor.
Lo que esconde el más allá, tras la muerte se sabrá.
Lo imposible, en vano se pide.
Dios da a cada hombre un gran predio: el tiempo.
A buenas ganas, huelgan las salsas.
Al que tiene mujer hermosa, finca en frontera o viña en carretera, nunca le faltará guerra.
Amistad que acaba, no fue nunca amistad.
Vivos y muertos, todos al "huerto".
Mejor el demonio que te hace progresar, que el ángel que te amenaza.