El amor es eterno, mientras dura.
Donde el necio se arruinó, el cuerdo prosperó.
Cuanto vino entra, tantos secretos salen.
Tienen los que pobres son la desgracia del cabrito: o morir llegar a ser cabrón.
Sin pan y vino, no hay amor fino.
El arco iris brilla después de la tempestad.
Lo que no se conoce no se apetece.
La vida es para una generación; un buen nombre, para siempre.
Amar y no ser amado es tiempo desperdiciado.
Pan de hoy, carne de ayer y vino de antaño y vivirás sano.
Un benefactor es el que me hace bien, incluso aunque haga mal a todo el mundo.
En la cárcel y en la cama se conoce a los amigos.
Dos amigos de una bolsa, el uno canta y el otro llora.
Lo que está por pasar pasará.
No da quien tiene, sino quien quiere.
La diferencia entre los buenos y los mejores es el corazón.
Cuando una desgracia amaga, otras vienen a la zaga.
El vino, de la verdad es amigo.
Santo Tomás, una y no más.
Vida sin amor, años sin verano
Adorar al sol que nace, todo el mundo lo hace; al sol que muere, nadie lo quiere.
Se recuerdan los besos prometidos y se olvidan los besos recibidos
Rencillas entre amantes, mayor amor que antes.
Ser más bueno que el pan.
Cuando joven, de ilusiones; cuando viejo, de recuerdos.
Incluso el día más largo tiene un final
El amor es tan fuerte como la muerte.
Mas vale tener un amigo, que un saco de reales.
Dies ila, dies ila, si eres bobo espabila.
La flor de loto asoma inmaculada del fango.
Los amigos se conocen en las ocasiones.
Nunca es tarde si la dicha es buena.
A quien no se lo merece, la virgen se le aparece.
El que guarda, halla.
Bendita sea la herramienta; que pesa, pero alimenta.
De pequeños principios resultan grandes fines.
No hay mejor amigo ni pariente que uno mismo
Más vale morir de risa que de ictericia.
El dinero ayuda a sopotar la pobreza.
El dinero no es medicina; pero quita muchos dolores de cabeza.
Las necedades del rico pasan por sentencias en el mundo.
Tener dolor de muelas detrás de la oreja
Es preferible sufrir un agravio que causarlo.
A chico santo, gran vigilia.
En casa de mi vecino, cuando no hay para pan, hay para vino.
Zanahoria borracha, pan y centeno, llenando la tripa, todo está bueno.
El buen tienpo y el mal tiempo están dentro de nosotros, no fuera.
La apariencia hermosa y por dentro es otra cosa.
Donde no hay, pon y encontrarás.
La muerte y el amor, enamorados son.