La vergüenza una vez perdida, se perdió para toda la vida.
Cuando el gato no está, los ratones hacen fiesta.
El que a feo ama, bonito lo ve.
El beneficio no se encuentra en los hechos, sino en las intenciones
El que hace el bien de los demás hace el suyo.
El sueño es media vida y la otra media la comida.
El cura de la aldea, por él venga lo que desea: que mucha gente se muera.
La muerte es puerta de la vida.
Una buena campana se siente de lejos.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
El que bien reparte, se lleva la mejor parte.
Suerte te dé Dios, hijo, que el saber de nada sirve.
A otra cosa mariposa.
El que se brinda se sobra.
La esperanza es la última en morir.
Más vale tener que dar, que tener que mendigar.
El solo olor de un buen frito, no nos sacia el apetito.
Amigo bueno, solo Dios del cielo.
Si hay miseria, que no se note
El que hambre tiene, con pan sueña.
Por fin lo comprende mi corazón: escucho un canto, contemplo una flor: ¡Ojalá no se marchiten!
Confiesa y restituye, que la vida se te huye.
Madruga y verás; busca y hallarás.
Obra acabada, a dios agrada.
Confesión con vergüenza, cerca está de la inocencia.
Ruin consuelo el aplauso de los muchos.
Nos avergonzamos de reconocer lo que le debemos al azar: de todos los benefactores, el azar es el que recibe más ingratitud
A la aguja, buen hilo, y a la mujer, buen marido.
Poco sol, poca cena y poca pena, y tendrás salud buena.
La mejor de todas las mujeres, es la que gusta a todos los hombres.
Todo lo quiero: consejo y conejo.
El secreto de tu vecino,te lo dirá un porrón de vino
Viva cada cual como quisiere y yo como pudiere.
Una buena mañana hace buena la jornada.
Lluvia y sol, casamiento de vieja.
No hay corazón tan triste como una bolsa sin dinero.
El buen hombre vale más que las grandes riquezas.
El que ha tenido un mujer, merece una corona de paciencia; el que ha tenido dos, la merece de simpleza.
Del avaro un solo bien se espera: que se muera.
El beso es al amor lo que el rayo al trueno.
Entre casados, valor, que ya aguantarse es amor.
A veces vivimos nuestra vida sintiéndonos encadenados, sin saber que nosotros tenemos la llave.
Qué bien se trilla fuera de la parva.
Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
La libertad es un pan bien cocido
Del mal que uno huye, de ese muere.
Agua en cesto, y amor de niño y viento de culo, todo es uno.
Quien no puede tener la pulpa, se contenta con el hueso.
El dolor hace pensar al hombre. El pensamiento hace al hombre sabio. La sabiduría nos conduce a la verdad.
Para todo lo mal, un refrán, y para todo bien, también.