Ir en borrico, a todos nos gusta un poquito.
Los grandes talentos son calmados en la prosperidad y callados en la adversidad.
La abundancia como la necesidad, arruina a muchos.
Vivir sin pena ni gloria, como el burro de Vitoria.
La salud es un tesoro, de más quilates que el oro.
Juegos, pendencias y amores, igualan a los hombres.
La cortesía es la compañera inseparable de la virtud.
Del mal vino, buena borrachera.
El muerto al pozo y la viuda al gozo.
De las angustias, la muerte; de las fieras, las mujeres.
El amor destierra la vergüenza.
Unas veces riendo y otras llorando, vamos pasando.
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
Más vale bueno que mucho.
Doblada es la maldad que sucede a la amistad.
La hermosa mujer, es una buena mujer.
Es de bien nacido ser agradecido
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
Si los deseos fueran caballos, los mendigos se desbocarían.
El amor y la fe, en las obras se ve.
Mejor es una medida que el Dios te conceda, que cinco mil logradas sin legalidad.
Madre quiero ser, e hijos tener.
Variante: Caridad y amor, no tocan tambor.
Un suspiro es poco alivio.
Quien se enamora sin dinero y se sulfura sin poder es un infeliz
Actividad cría prosperidad.
A quien en alabar lo bueno se queda corto, mírale el rostro.
Cuando el corazón es bueno todo el resto puede mejorar
Me basta un rincón junto a la chimenea, un libro y un amigo, un sueño breve, no atormentado por las deudas
El futuro de los justos es halagüeño; la esperanza de los malvados se desvanece.
Si hay belleza en la persona, habrá armonía en la casa.
A ferias y fiestas, con pollinos y mujeres ajenas.
Caerle a uno la breva en la boca, no es suerte poca.
Halagos de suegra, consuelo de nietos.
En lo amargo esta lo bueno, y en lo más dulce el veneno.
Al que por su gusto muere, la muerte le sabe a gloria.
No hay feria mala, lo que uno pierde otro lo gana.
Quien se casa, casa quiere.
El que tiene caridad y un alma pura, de las fallas ajenas no murmura.
Mientras hay alma, hay esperanza.
Cuantos más seamos, más reiremos.
El que solo se ríe, de sus maldades se acuerda.
El marido a su Rosario, le da "pa' lo necesario".
Casadita y con hijos te quisiera ver, que doncella y hermosa cualquiera lo es.
Febrerillo loco, un día peor que otro.
A la mujer buena, todo el cariño es poco.
Buena condición vale más que discreción.
Casado por amores, casado con dolores.
Hay quien va a por lana y vuelve trasquilado.
Fortuna y aceituna, a veces mucha y a veces ninguna.