El valor crea vencedores; la concordia crea invencibles.
La confianza en sí mismo es el primer secreto del éxito
El ahorro es santo porque hace milagros.
Amistad veloz, arrepentimiento asegurado
La abundancia mata la gana.
De trigo o de avena, mi casa llena.
La sinceridad viene del alma y se lee en el rostro de los sencillos
Del ahorro viene el logro.
La mala suerte es pelota, que pega pero rebota.
Fantasía tras fantasía, y la barriga vacía.
Mujer graciosa, vale más que hermosa.
La ingratitud seca la fuente de la piedad.
El que te habla de sus penas, espera que se las resuelva.
De lo perdido, lo que aparezca.
Toma casa con hogar y mujer que sepa hilar.
El infierno está lleno de buenas intenciones y el cielo de buenas obras.
Es mejor compadecer que ser compadecidos
Buen trago, que el difunto no vuelve.
La largueza y altruismo empiezan por uno mismo.
El diablo abre la puerta, y el vicio la mantiene abierta.
Tener tiempo libre conlleva muchas ventajas
Un buen libro es un tesoro: cada hoja, un pan de oro.
Como la gata Flora; que cuando se la meten ríe y cuando se la sacan llora.
El que persevera triunfa.
Si eres paciente en un momento de ira, escaparás a cien días de tristeza.
Quien sabe amar jamás hace sufrir.
Buen ejemplo y buenas razones avasallan los corazones.
Si quieres triunfar en la vida, perdona y olvida.
A tu Dios y Señor, lo mejor de lo mejor.
El amor lo perdona todo.
Nada tiene al que nada le basta.
El tiempo que pasa uno riendo es tiempo que pasa con los dioses.
Año de nieves, año de bienes.
Cuatro cosas hay que en darlas está su valer: el dinero, el placer, el saber y el coño de la mujer.
El momento elegido por el azar vale siempre más que el momento elegido por nosotros mismos.
Las penas de amor las quita el licor
Difama, que algo queda.
Las tres cosas más dificiles de esta vida son: guardar un secreto, perdonar un agravio y aprovechar el tiempo.
El que la sigue la consigue.
El corazón es una riqueza que no se compra ni se vende, se regala
Un buen día vale por un mal mes
El que se alegra del mal del vecino, el suyo le viene de camino.
Quien bien te quiere te hará llorar; quien mal, reír y cantar.
Si la locura fuese dolores, en cada casa, habría voces.
La vida es aquello que te va sucediendo mientras tu te empeñas en hacer otros planes.
La suerte avanza a pasos de tortola y huye a pasos de gacela.
Angelitos al cielo, y a la panza los buñuelos.
O bien o mal, va a lo suyo cada cual.
Mejor es la pobreza en la mano del Dios, que riquezas en un almacén.
Como la recién casada: con ganas de todo y ganas de nada.