Al rico, los amigos le son enemigos.
A preñada, hasta que para, y a la parida, cada día.
Suegra, ni de caramelo.
Ya se pasó ese tiempo en que andaba el culo al viento; hase mudado, y todos lo traen tapado.
Al amigo y al caballo no apretallo.
Zapatero amigo, las suelas quemadas y el hilo podrido.
No hay puta ni ladrón que no tenga su devoción.
Las palabras amables no rompen huesos, pero las palabras perversas rompen muchos.
Si sale cara, gano yo; si sale cruz, pierdes tú.
Al nopal solo se le arriman cuando tiene tunas
Por San Andrés, el mosto, vino es.
Quien descubre la alcabala, ése la paga.
Nuestros defectos nos imitan más cuando los observamos en otros.
Los compañeros de cama se escogen de día
Ni camino sin atajo ni campana sin badajo.
No todo es miel sobre hojuelas.
Buen disimulo, se tapaba la cara y enseñaba el culo.
Huerta sin cerdo, no tiene dueño.
Guárdate del amor que te mira los bolsillos
Hombre de poco conocimiento, hogar sin cimiento.
Todo lo que sube tiene que bajar.
No hay miel sin hiel.
Quien mucho vino cena, poco pan almuerza.
Quien no se arriesga no conquista
Es mejor ser el enemigo de una buena persona que el amigo de una mala.
Ante Dios, todos somos iguales.
Lo pasado, pisado.
Cuanto más haces, menos mereces.
La naturaleza se toma el mismo trabajo en hacer a un mendigo que a un emperador.
¿Qué mayor desconsuelo que mucho peine y poco pelo?.
A nadie has de decir cuánto tienes, dónde lo tienes, ni adónde piensas ir.
Dígale a x que me mande un poquito de teneteallá.
Más vale "alli corrió", que "alli murió".
Bien barato estaría el pan, si no lo comiera el holgazán.
Cuanto más se conoce a los hombres, más se admira a los perros.
Lágrimas de puta, amenazas de rufián y juramentos de mercader, no se han de creer.
Dios consiente, pero no siempre.
Buenas son las mangas después de las Pascuas.
Ningún ladron quiere ser robado.
Siempre dan las nueces al que menos las merece.
Niña, te aseguro que según tienes la cara tendrás el culo.
En la hacienda o el hogar, mejor atajar que arrear.
Viejo con mujer hermosa, mala cosa.
El hombre se arropa, hasta dónde la sábana le llegue.
El buen vino, en cristal fino; el peleón, en jarro o en porrón.
Con azúcar y miel, cagajones saben bien.
Levantando la enjalma, es que se ve la matadura.
El miedo guarda la viña, que no el viñadero.
Cuando camines, camina. Cuando comas, simplemente come.
Vive de tus padres, hasta que tus hijos te mantengan.